Cuando el sueño se convirtió en pesadilla
Historias en tiempo de pandemia.
Recuerdan cuando mi hija Sandy (veterinaria de especies silvestres ), después de mucho esfuerzo encontró un trabajo en África , en una reserva en Malawi, todo fué emoción y felicidad, en ese momento tuvo que prepararse física y mentalmente para ese viaje que representaba un cambio de vida de 360º, irse a vivir tan lejos, aprender nuevas cosas, como manejar del lado derecho, acostumbrarse a una comida diferente, trabajar en un equipo internacional, vivir pensar y hablar en inglés 100% , tener nuevos horarios, costumbres etc. pero lo más importante y su gran motivación era poder cumplir ese sueño tan largamente deseado, trabajar en África.
Llegar a Lilongwe , capital de Malawi a un increíble lugar, a una reserva donde se protegen diversas especies de animales silvestres, verlos actuar en la naturaleza , sus familias , sus costumbres y sobre todo en libertad, poder interactuar con algunas especies que solo conocía en libros de texto o en algún zoológico..La verdad era su sueño hecho realidad .
Y allí estaba ella, lejísimos de casa, con 9 horas de diferencia limitada por un deficiente sistema de internet, que además le salía carísimo. Aprendiendo y adapatandose a todo, una parte de su trabajo era viajar a otros campamento durante largas horas lejos de Lilongwe en medio del calor y la humedad, allí por fortuna había mejor internet, pero sus horarios de trabajo no coincidían con los nuestros y no podíamos hablar con ella tan frecuentemente como nos hubiera gustado, pero lo poco que podía contarnos lo disfrutábamos muchísimo, sus anécdotas y las fotos que mandaba, impresionantes, pero la comunicación se limitaba más a whatsapp .
Los 10 años de experiencia trabajando en Calakmul le ayudaron muchísimo allí aprendió muchas cosas relacionadas con su trabajo y también de otros especialistas pudo poner en práctica; Alli pudo destacar por la facilidad de adaptarse al trabajo, a las condiciones , al calor y a estar preparada para lo inesperado.
Un día despertó en medio de la noche cuando escuchó ruidos extraños afuera -a mi - se me helaría la sangre tan solo de escucharlos, pero ella salió tan campante de su cabaña para disfrutar de la compañía de una cebra tomando agua tranquilamente en la más absoluta oscuridad . De esa noche es la foto de portada.
Así pasaron varios meses hasta que empezamos a escuchar noticias de lo que estaba pasaba en el mundo, primero ChinaJapón, Corea obvio todavía no sabíamos de qué se trataba, todo eran noticias alarmantes y confusas después en Europa principalmente Italia España Francia Alemania y otros países , así empezamos a ver las medidas que se estaban tomando, en todos los países en principio confinamiento, cada día aumentaba la cantidad de personas contagiadas por el COVID 19 y lamentablemente las muertes se multiplicaban en todos lados cada día .
Yo sentía una gran inquietud por Sandy, tan lejos y la situación de un contrato de trabajo, era un tema que procuraba no tocar por que no quería demostrar mi temor y menos preocuparla a ella , pero después de unos días de estas alarmantes noticias el 11 de marzo Jaime y yo tomamos la decisión de mantenernos en casa, y hablamos con ella, le preguntamos qué protocolos se iban a manejar en su trabajo, qué podía hacer y cuáles medidas de protección se tomarían para todo el personal que trabajaba en la reserva.
Comentó que pronto tendría una junta con su jefe y que después nos comentaria cuál sería su situación, nosotros muy ansiosos esperamos tener noticias al respecto. Unos días después nos explicó que la situación se había vuelto un poco complicada, en el trabajo, que tenían que tomar medidas extremas por falta de apoyo económico y que el personal que quisiera podría regresar a casa, o quedarse a enfrentar la pandemia allí. Con esto en mente claramente Sandy empezó a hacer planear todo para regresar a Mexico, buscar vuelos accesibles y lo más directo posible, que los horarios fueran convenientes para viajar de forma rápida y segura y darse tiempo para hacer maletas, despedirse de sus amigas. Con emoción pero también con temor por hacer tantos vuelos con escalas, convivir con muchas personas en diferentes aeropuertos, en especial cuando ya se estaban tomando medidas preventivas de contagio en muchos países estaba un poco difícil lidiar con todo esto y pues las noticias y restricciones de vuelo cambiaban continuamente.
Por fin con gran emoción nos avisó su ruta de regreso a Mexico: salir de Lilongwe , llegar a Adiss Abeba (Etiopía ) pasar la noche allí y al día siguiente tomar un vuelo a São Paulo viajando por Ethiopian Airlines, pasando la noche en Brasil, después viajar por Aeroméxico y llegar a la CDMX como destino final.
Al llegar a México no podría reunirse con nosotros, pero contrató un Airbnb en Toluca para pasar la cuarentena después del viaje y después poder venir a casa. Ya tenía todo planeado y pagado así que con eso en mente inicio con gran emoción su regreso a Mexico
La familia con toda ésta información nos pusimos en oración, pidiéndole a Dios por que todo saliera bien, y pudiera viajar sin problemas y a la vez estábamos felices de saber que pronto podríamos estar juntos de nuevo , mi sobrina Silvia le dió los teléfonos de las embajadas de Mexico en Etiopía y en Brasil por si necesitaba algo durante sus viajes.
Muy emocionada tomó su primer vuelo de Lilongwe a Adiss Abeba sin problema, nos avisó que ya había salido de Malawi y que había llegado bien, se fue a un hotel cerca del aeropuerto para descansar como lo tenía planeado, para estar fresca y descansada para el largo viaje que le esperaba hasta São Paulo, ella como viajera experta solo llevó una maleta grande con sus pertenencias, equipo médico de trabajo documentada y una mochila más pequeña con todo lo que necesitaba tener a mano, cambios de ropa, objetos personales y la documentación necesaria durante el viaje.
Al día siguiente tomaría el segundo vuelo, con la diferencia de horario con Mexico saldría en medio de la noche, yo estaba muy pendiente con mi celular a mano, siempre me avisa antes de tomar el vuelo y esta vez no se comunicó, se me hizo un muy raro y conforme pasaba el día sin tener noticias de ella, me hizo sentír cada vez más inquieta, no sé cómo un extraño presentimiento se apoderó de mi, obvio no quería preocupar a los demás, hasta que no pude más y le hablé a mi hija Gaby si tenía noticias y me dijo, -yo hablé con Sandy cuando estaba desayunando, me dijo que todo estaba bien, que el aeropuerto le quedaba muy cerca y que tenía tiempo suficiente para llegar a tomar el vuelo, pero no hemos tenido noticias de ella -le dije-, sí pero no te preocupes y entonces me compartió una aplicación en la cual podía rastrear el vuelo, allí vimos que ya había salido de Etiopía y solo nos quedaba esperar hasta que llegara a São Paulo y así tener noticias de ella.
Pasó el tiempo, mi preocupación crecía a cada momento esperando noticias, en eso vimos que llegó el vuelo a Brasil y Sandy no estaba entre los pasajeros, mi angustia fué en aumento, hasta que Gaby recibió más tarde una llamada desde Etiopía de Sandy, donde hecha un mar de lagrimas le contó lo que le había pasado.
Y allí empezó la pesadilla....
CONTINUARÁ....















