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gale:
La huida ya se había puesto en marcha, los bromistas de la noche comenzaban a dispersarse por el edificio en busca de un refugio o de continuar con el ‘ataque’, y Gale no era la excepción. Su destino era la habitación, ralentizando el andar tras hallarse lejos del lugar de los hechos. Sin embargo, antes de llegar al piso de su dormitorio percibió otra presencia. Su primer instinto fue el de asumir que no había sido testigo preciso de su previo accionar, por lo que saludó con total serenidad a aquella figura: “Oh, hola. No te vas a creer lo que me encontré.” elevó un poco la pistola de agua en sus manos, apuntaba en dirección a su nueva compañía y solo sería necesario un poco de presión de su dedo para mojar al otro, aunque su sonrisa jurara que no se le ocurriría hacer tal cosa.
“Me llega a caer una gota de agua encima y será lo último que hagas en tu vida” espetó la pelirroja, mucho más roja que lo normal gracias a su ira. Horas moviendo luces, corriendo cables y acomodando decoraciones para que su trabajo se arruine en minutos. Parecía un jardín de niños en vez de una universidad “Si piensas que esto es divertido me lo pensaría dos veces antes de apretar el gatillo”
benjamin:
"¿Cuanto tiempo crees que pase hasta el próximo ataque?” pregunta casualmente a la primer persona que cruza, mientras veía como varias personas comenzaban a dejar el salón para ver sus pertenencias en un probable mal estado, o solo para husmear.
“Depende a lo que consideres ataque” respondió la patinadora, desconcertada ante tanto movimiento. Un segundo atrás estaba conversando con una compañera y ahora se encontraba al limite de salir corriendo para así cometer asesinato “Si hablas de unos inmaduros tirando ropa a la pileta, no lo sé, pero si te refieres a deportistas probablemente asesinados, te diría que dos horas máximo” no dieron nombres en ningún momento pero no dudaba que el resto de los miembros de su facultad estén detrás del asunto.
jonghyuk:
Los pasillos se habían convertido en un segundo campo de ataque para el joven que en aquel momento parecía contar con cinco años mentales. Equipado con un balde repleto de agua, una pequeña maceta a sus pies y una botella también llena del cristalino líquido, Jonghyuk aguardaba el momento justo en que alguien doblase por la esquina en la que se resguardaba. Para su suerte, poco tuvo que esperar para ello. Apenas vislumbró a la persona recién llegada, sus manos tomaron el balde de la manera correcta para que su contenido llegase a empapar por completo al contrario, y acto seguido buscó deshacerse del mismo para en cambio tomar la pequeña maceta cercana y lanzar la tierra de la misma a su víctima. Todas aquellas acciones se encontraban acompañadas de una sonrisa que en su cara relucía como un diamante.
Contó cuanto tiempo le llevó gritar. Cinco segundos. Cinco segundos en los cuales la canadiense se miró su ropa, sus zapatos, su cabello y entró en un estado de locura total. Si había algo que la ponían nerviosa, un poco más de lo normal, era el desorden como el que vestía en aquellos momentos “Tienes un minuto para pensar una buena excusa si no quieres morir” gritó, buscando desesperada al culpable. No se iría de ese pasillo sin saber quien era “Te recomiendo que des la cara al menos que quieras saber cómo se siente el filo de mis patines”
eliah:
Pese al cansancio que acumulaban sus músculos, notable en cada roce contra el suelo que daban sus pies al avanzar, su mente parecía conservar un cuarto de su acostumbrada perspicacia, cantidad suficiente para detectar, algunos pasos por delante de sí, a dos personas que acechaban a una despistada (posible futura) víctima. Pistolas de agua en mano, se preparaban para atacar a quien parecía ignorar por completo que estaba a punto de convertirse en un número más entre los afectados por la broma. “¡Hey, detrás de ti!” su voz, fuerte y decidida, interrumpió el silencioso ambiente de madrugada tal vez por el deseo de ayudar al prójimo o, quizá, con la malicia de intentar arruinar un plan que parecía perfecto.
Casi se cae al frenar su caminar. El grito de alerta fue lo suficientemente fuerte como para sacarla de su mente y dejar atrás su larga lista de insultos por un rato. Era preferible una posible caída, donde la culpable sería su torpeza, y no terminar empapada y mucho más enojada. La noche ya estaba arruinada. Todo su trabajo quedó en la nada. Movió su cabeza y así poder ver a los atacantes, que salieron corriendo ante el plan frustrado. Mejor, porque ella estaba lista para lanzar golpes a cualquiera “Gracias” dijo una vez que recuperó el equilibrio “No solo me salvaste de terminar mojada, sino que también lograste que no me comporte como un animal salvaje”
hayden:
Humedeció sus labios, antes de que volvieran a curvarse en la sonrisa que parecía no poder borrar. — No quiero sonar como un cliché pero… — sí sonaría así, ¿igual qué le iba a hacer? — Solía bailar hip-hop. — Todo había comenzado por su afinidad a la música y la habilidad de baile de su hermana, quien prácticamente lo arrastró a las lecciones que terminaron por gustarle tanto. Sin embargo las dejó cuando el baloncesto empezó a tornarse más serio, — No estabas completamente equivocada, — sin embargo, no podía evitar reírse — pero sí, estoy en música. Cantar es lo mío — escribir y componer, básicamente. — No puedo creer que no te hubiese visto antes. Soy Hayden — terminó por presentarse.
“Jugabas baloncesto y bailabas hip-hop. Falta que me digas que trabajabas en la iglesia de tu barrio para parecer sacado de una mala película estadounidense” siempre creyó que mentían y exageraban, pero ahí estaba con la prueba de que eran totalmente confiables “Supongo que esta es una de las sorpresas de la vida” no hablaba de la carrera del contrario sino del hecho que ella se había equivocado. Normalmente acertaba con la primer opción “Debe ser por el naranja que se camufla fácil” comentó bromista, dedicándole una sonrisa “Xavia Clare” se presentó también, mas no tuvo tiempo de decir otra cosa que alguien ya estaba hablando sobre ella. Su sonrisa desapareció ni bien terminó el anunció y vio gente salir desesperada del lugar “Espero que seas parte de la iglesia porque necesitaré encontrarme con Jesús después de esta noche” seria estaba, lista para ir detrás de los culpables de arruinar la noche.
nils:
“Estás siendo excesivamente considerada, ¿también te unirías a mí si ese fuera el caso?” y ese no estaba tan lejos de ser el caso, a decir verdad. Sospechaba que sólo minutos lo separaban de hallarse con una botella en una de sus manos. “No deseo ser tu acto de caridad de la noche” después de todo, se había acercado a ella con la intención de distraerse momentáneamente, sabiendo desde el primer instante que nadie podía solucionar por él sus problemas. “Si eres así estando sobria, comprendo por qué te niegas a beber” comentó, pese a estar al tanto de que la pelirroja no se encontraba hablando con seriedad. “Es la mejor decisión, me he propuesto terminar la fiesta sin perder ni quitar ninguna prenda, no sería bueno romper más de dos reglas en una noche”
“En tus sueños quizá” no bebería alguna bebida alcohólica por más que sea lo último que quedase en la tierra. Empezando por el fuerte olor, del que nunca fue fanática, lo detestaba, pero supuso que podría tolerarlo por un rato si era necesario el caso “Me lo hubieses dicho antes así no perdía mi tiempo. Es mucho más fácil convencer a los de primer año. Les sonríes un poco y obedecen tus pedidos” sus palabras fueron una mezcla entre la verdad y la mentira “El día que me veas borracha no me dejes mostrarme en público” la petición si fue real. Estaba por decir algo más relacionadas a la baja audiencia para su show semanal, pero entonces decidieron informar sobre las prendas en la piscina “¿Sabes? Creo que es hora de descubrir que tipo de ebria soy. Espero que una tranquila porque no tengo ganas de que mi manicura se llene con sangre hoy” la estupidez humana de creer tanto en una rivalidad ridícula la estaba poniendo nerviosa.
❝Xavia me intimida mucho, pero mientras más me intimida más me gusta. ❞
Por: Anónimo. Sobre: @ryeravia
jonghyuk:
Ante la respuesta y gesto de la chica, su mano acabó por tomar posesión del mentón femenino, su agarre firme y seguro encontrando el punto medio entre la suavidad y la rudeza. Debido a la altura, su cuerpo se encorvó lo suficiente como para que el simple movimiento de su muñeca al alzar el rostro de la joven sin nombre dejara que sus miradas se encontraran al mismo nivel. Quizá alargaba demasiado el asunto, pero aquello le entretenía. Ladeando apenas su cabeza, dedicó una suave sonrisa a su compañera al tiempo en que la distancia entre sus labios desaparecía y su mirada descendencia a los contrarios. “Un simple beso en las mejillas no un desafió en este juego, ¿no crees?” habló bajo y con el tiempo justo para que su última palabra lo llevara a rozar apenas la boca ajena. Acto seguido, y con una rapidez que resultaba ser fruto de su deseo por conseguir lo que deseaba, buscó voltear el rostro de la chica para dejar el beso que había sido la consigna.
Su mente estaba decidida en jugar en su contra. Cada un par de segundos le recordaba momentos pasados y razones por la cual no debería dejar que ni un dedo toque su mejilla, mucho menos unos labios. Pero después le decía que no era nada malo, sino algo completamente normal en la vida. Se tensó un poco al sentir el agarre contrario, su mentón acostumbrado a ser tocado únicamente por sus propias manos. Tomó aire. Era la única manera que conocía para poder relajarse. Se insultó mentalmente por comportarse como una idiota en medio de una situación tan simple y sencilla, que debía durar a penas unos segundos, un minuto como máximo “Es un juego de niños” dijo, dejando que sus nervios desaparezcan. Estaba decidido: una vez que el chico se alejase, la patinadora saldría de la fiesta y se iría a dormir, esperando olvidar así la situación y lo mucho que le costó a su mente dejar atrás su lado nervioso. Se movió unos centímetros para poder permitirle el acceso fácil a su mejilla al contrario, no sin antes soltar una pequeña risa, que era una mezcla entre lo nervioso y lo infantil.
nils:
“No puedo ser muy positivo en esta noche“ se estaba aburriendo, y era evidente. ¿Y a quién engañaba? Era obvio que en cuanto aquel estado alcanzase un punto crítico, se arrastraría hacia la barra de bebidas y se entregaría por completo a la versión de sí mismo en la que para nada confiaba. “¿Por qué estás siendo tan servicial? ¿Deseas que olvide la primera impresión que me causaste?” elevó ligeramente las cejas, expresando cierta curiosidad. “Yo podría haber sido uno de ellos si nos encontrábamos en algunas horas” comentó, quizá dando a entender que sus planes de rendirse ante el alcohol aún no estaban descartados por completo. “Es difícil encontrar alguien que no esté ebrio, a decir verdad esperaba que tú me respondieras extendiéndome un vaso” y aquello no era por completo una mentira. “Faltaba yo, ¿verdad? Para no perder la costumbre”
“Que no te escuchen las veinte personas a las que los hice tirar sus bebidas, pero si realmente comienzas a aburrirte te acompañaré yo misma a la barra” se dio por vencida en su intento de depurar al muchacho de sus malos hábitos. No era tan fácil de persuadir como los estudiantes de primer año, o los que ya habían tenido malas consecuencias por beber más de lo que deberían “No, la verdad que no. A una parte de mi le gusta ayudar al prójimo y tú apareciste en medio de mi acción buena del día” no era del todo una mentira, pues la realidad era que tenía una necesidad de imponer sus costumbres en otros “Un vaso de agua podía extenderte” bromó, pues aquello era lo único que bebió en toda la noche “Te estaba esperando para que me ayudes con el nudo, pero como no te encontré decidí dejarlo para otra noche” el lado bromista de la pelirroja parecía querer quedarse un rato más.
hayden:
Elevó ambas cejas, asintiendo un par de veces ante la respuesta de la pelirroja, — Ahora todo tiene sentido — No sabía mucho sobre el patinaje, sin embargo, de lo poco que había visto, recordaba que parecían estar bailando sobre el hielo. — Bien, primero que todo: auch — exageró, llevando una mano al pecho, — No es que no sepa bailar del todo, lo que pasa es que este no es mi ritmo. — eso, para él, eran los delirios de la gente blanca. — Solía jugar al baloncesto, así que diré que tienes buen ojo, pero en realidad estoy estudiando música — Sonrió, estaba orgulloso de aquello. — ¿Eres de primer ingreso?
Ladeó su cabeza, sorprendida de que una sencilla respuesta como la que dio sea suficiente para atar cabos “¿Y cuál es tu ritmo?” inquirió curiosa, lista para salir corriendo a pedir el tipo de música que el moreno sí podía seguir. Se le hacía aburrido tener una pareja de baile, si así podía llamarse, que no le siguiera los pasos “Tengo que confesar que estoy sorprendida. Por tus dos pies izquierdo juraba que eras artista plástico o un deportista bruto” algún día, cuando los astros se alineen en su favor, dejaría de asumir cosas “Estoy en mi segundo año”
jonghyuk:
« @ryeravia »
Jonghyuk podía culpar con total impunidad al alcohol ingerido para encontrarse en aquel momento rodeado de jóvenes chillando y murmurando excitados por un juego que en realidad resultaba ser una versión suave del original, pero la realidad es que había accedido a aquella ronda para matar el tiempo e intentar encontrar una diversión distinta a su previa fiesta de inicio universitario; todavía le sorprendía que algunas personas se uniesen a aquello en un lugar completamente abierto. Sin embargo, se encontraba totalmente relajado, incluso en el momento en que su turno llegó y los dados comenzaron a rodar. Para su suerte, una joven que parecía cercana a su edad sería su compañera, y no tenía verdaderas quejas sobre su apariencia. ¿Las tendría ella sobre él? Aquel fue el único pensamiento que logró que su adrenalina hiciera acto de presencia, sintiendo elevar apenas su temperatura, pues un reto llegaba a lograr aquello en su sistema. Impulsado por esto, una vez el resultado estuvo dicho, avanzó con firmeza hacia la posición de la pelirroja, deteniendo sus pasos una vez sus cuerpos estuvieron a un ápice de tocarse. “¿Te molesta?” comenzó, y su mano, audaz, se alzó hacia el rostro femenino para acercarse a su piel lo suficiente para que las puntas de sus dedos cosquillearan. “¿Quieres hacerlo tú o puedo empezar?”
Rara vez se ofrecía para aquella clase de juegos. Normalmente ella se sentaba en un rincón a observar y así divertirse, especialmente cuando las situaciones terminaban en alguna discusión sin sentido o en el florecer de una nueva relación. Pero está vez ella se encontraba en medio, expectante de que sea su turno de ver que decían los dados. Miró a su al rededor, debatiendo si levantarse y salir corriendo o quedarse sentada ahí. ¿Qué tan mal podía salir? Quizá tenía suerte, como algunas conocidas suyas, y terminaba la velada conociendo a una persona que se volvería importante en su vida. Atenta miró como el joven agitaba los dados, nerviosa. Cayeron mas no vio que decían. ¿Era tarde para escaparse? ¿Para confesar que le asustaba un poco el contacto físico con otras personas cuando no tenía la confianza o los conocía suficiente? Mejor era permitirle a su voz interior decirle que estaba exagerando, que no sería la primera vez que recibiría y daría un beso en la mejilla. El muchacho habló, devolviéndola de vuelta a la realidad, y la patinadora le dedicó una pequeña sonrisa. Realmente estaba siendo una exagerada. Le había pedido permiso y no parecía mal chico “Tú primero" respondió, dejando atrás sus nervios por algo tan simple y volviendo a ser ella misma, no sin antes culpar a su mente nerviosa por recordarle momentos pasados y casi arruinar un inocente juego.
soraya:
“Qué graciosx. Está bien, si me traes otra copa, te dejo sentarte aquí.”
“Prefiero quedarme parada” no era la sirvienta de nadie y tampoco se vendería por un asiento. Prefería pasar la velada parada o sentada sobre el equipo de luces “No está muy lejos la barra y todavía pareces estar estable, ¿por qué no vas tú a buscarte otra copa?”
nils:
“Pero lo es” replicó, convencido. Había escuchado la misma frase incontables veces, y aún no conseguía convencerse de lo que afirmaba con tanta seguridad. “Cuando ninguna inhibición te detiene, cuando tus preocupaciones se ven forzadas a abandonar tu mente, cuando te da igual lo que pueda pasar mañana… Inevitablemente pasas un buen rato” el alcohol era el refugio de muchos cuando sus realidades eran tan espantosas como para desear olvidarse de ella por unos minutos. “Esa es la parte subjetiva sobre “divertirse”, no a todos nos entretienen las mismas cosas” porque de las mencionadas por la fémina, sólo realizaba por voluntad propia la segunda, y únicamente cuando se encontraba rodeado por personas de su círculo amistoso. “Pero eso responde a mi pregunta” existían formas de divertirse sin alcohol, pero no estaban hechas a la altura de sus preferencias personales. “Imagino que tu noche va mejor que la mía” una pregunta iba implícita en aquella afirmación. “¿No has ofrecido ningún espectáculo hasta ahora?”
“Entonces deberías cambiar tu mentalidad si de verdad estás tan convencido de que necesitas el alcohol” otra vez, la patinadora compartió uno de sus mantras para cuando realmente se tentaba con la bebida y sentía ganas de romper su vida sana, esperando que pudiese dejar sus momentos de nervios atrás “Entonces dime que te entretiene y te ayudaré a no caer en la tentación” se sentía como una religiosa, de esas que llaman a tu puerta temprano en la mañana para que vayas a la iglesia y les compres una biblia, pero la necesidad de alejar a las demás personas de las bebidas alcohólicas eran cada día más grandes “Mi noche va perfecta. Me crucé con algún que otro borracho desastroso pero por ahora va bien” comentó sonriente, orgullosa de no pertenecer al grupo de chicas que andaban haciendo un papel lamentable cayéndose al piso y quedándose ahí sin poder levantarse. Ladeó su cabeza ante el segundo comentario, con las imágenes de su encuentro anterior apareciendo por su mente “Pensé en desabrocharme el top por un momento pero sentí que no tenía el público suficiente”
ming:
“No lo daría por seguro a eso ya que hay demasiados memes vergonzosos, depende el tipo y el asunto ¿Acaso querrías ser ese pelirrojo bastardo sin suerte? Yo prefiero un vídeo viral, hay infinidad de posibilidades allí.”
“Hay memes de los que me sentiría orgullosa” tenía una lista pero jamás la comentaría en voz alta “Con el vídeo viral saldría hasta en los canales de noticias y me sentiría peor. ¡Y no hablemos de las parodias!”
Verdad: ¿cuál es tu mayor miedo? ¡Confiésalo! Reto: me encanta tu filosa lengua a veces, pero creo que esta noche me gustará por completo si yace unida a la mejillas de alguien. ¡Corre!, debes lamer a tres personas.
Xavia eligió verdad:
Tengo muchos miedos, si soy sincera, pero el mayor de todos es no poder seguir aportando dinero para mi familia y que volvamos a estar mal económicamente o atravesando un momento peor. Ya tuvimos que vivir suficientes desgracias y no queremos otra por un largo tiempo.