( DEX. )
Sin siquiera disimular, el rizado parecía estar divertido riendo por lo bajo de su fallido intento del moreno por convencer al infante, pero en cuanto le pidió ayuda, frunció el ceño desconcertado y, luego, deshizo el cruce de sus brazos con calma, antes de hincarse frente al pequeño niño, para así quedar a su altura. El británico podía no tener mucha paciencia y, probablemente el pelinegro había soportado más de lo que él hubiese podido, pero en lo que si era bueno, es convenciendo o, manipulando sus infantiles mentes. “Hey, amigo, ¿todo bien? Vale, mira ¿ves la motocicleta de allá? Si te quedas tranquilo y, vas a jugar con tus nuevos amigos, te enseñaré a andar en ella, ¿vale?” propuso al campista, consiguiendo la aprobación de éste, para luego, extenderle la mano y, estrecharla con la diminuta del infante, que prontamente, en tanto Dex se puso de pie, se alejó corriendo. ‘ entonces ¿me vas a decir o no? ’ continuó con el tema que tenían antes de ser interrumpidos.
Cierto ápice de curiosidad recorrió sus facciones tras presenciar cómo el contrario lograba calmar al infante con tal facilidad. Nada nuevo, cualquier pequeño cedía ante la mención de alguna recompensa, más le resultaba un tanto gracioso observar cómo era su ex-novio quién lidiaba con el campista. “ Tú y tus jodidos encantos. ” recitó con una mueca burlona apenas el infante les dio un poco de espacio. “ Incluso los niños son inmunes a ellos. ” agregó de igual manera con una media sonrisa adornando sus facciones. “ Ahora tendrás que cumplir el capricho del mocoso, aunque supongo que debo agradecerte. ” acotó encogiéndose de hombros, restándole importancia alguna a sus palabras. Ante el repentino cambio de tema, apretó los labios sin apartar la mirada del rizado. " Podría decirte, si. " continuó tras algunos segundos, dejando que una santurrona curvilínea se dibujara en sus labios. “ Pero considero sería más divertido dejarte con la duda. ”











