Volví. Pero... ¿Alguna vez me fui?
El pozo jamás me abandonó, asi que creo que no.
Es curioso como a veces es tan difícil estar bien y tan fácil volver a estar mal.
No pido nada, no importa cuanto lo desee. Siento que no lo merezco, no merezco nada que añore, porque no hago nada para ganármelo.
Las voces vuelven. Las imágenes atormentan nuevamente. La alegría se desvanece.
Solo queda la falsa sonrisa, la falsa alegría, la falsa felicidad.
Me lo merezco.










