A veces nos cuesta cerrar ciclos porque no estamos consciente de que estamos culminando una etapa de la vida para iniciar una nueva. Estamos aferrados a la costumbre, a lo conocido. Ciertamente, la fuerza de la costumbre es muy poderosa, se transforma en una pesada ancla que nos mantiene en lo "conocido" es más fácil seguir haciendo lo que siempre hemos hecho, experimentar lo que siempre hemos vivido que hacer y vivir algo nuevo.. Lo nuevo asusta, es indudable, pero si no cerramos ciclos, llámese hábitos alimenticios, adicción a sufrir, adicción al conflicto, relaciones toxicas, etc, etc. Nunca tendremos la vida que merecemos. Cerrar es soltar, soltar es moverse, cambiar circunstancias, hábitos, lugares, atrear nuevas relaciones, incluso crear nuevas realidades. Cerrar es crecer, lo desconocido da un poco de miedo, es verdad! Que tal si ese miedo lo convertimos en expectativas y miramos el cambio con los ojos del niño interior que desea crecer y tiene la fuerza para hacerlo. Despídete amorosamente de lo vivido y lo tenido, da las gracias por lo aprendido y muévete! Nadie sabe si las nuevas experiencias serán buenas o felices o exitosas, lo importante es que tendrás otras oportunidades. Cambia, transformate, vive! https://www.instagram.com/p/BzQc0YHl95X/?igshid=d3egjk13u9vk