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La costumbre lo obligó a revisar cada rincón de la casa antes de dejar su mochila. Cada habitación, cada baño, cada closet y cada ventana fue inspeccionada detenidamente por el colombiano, la paranoia acompañándolo como una sombra, respirando sobre su cuello a cada paso. El concepto de seguridad parecía tan lejano, tan imposible, que simplemente no podía creer que estaba a salvo, no aún. Y no es sorpresa que el momento en que escuchó un ruido en la planta baja, su primer instinto fuese esconderse bajo la cama. No lo hizo. No esta vez.
Lanzó su mochila debajo de dicho mueble y bajó trotando las escaleras, el corazón latiendo a mil por segundo y hielo corriendo por sus venas, sin embargo, su semblante era perfectamente sereno. Una mascara, como siempre.
“Vea, por fin llega alguien. Pensé que iba a vivir acá solo.” @crimenesperfectcs
Había tratado de ser silenciosa, mesurando cada uno de sus pasos para que no hicieran ruido alguno al entrar en contacto con el piso, como siempre lo había hecho, sin embargo, después de haber dejado sus pocas pertenencias en una habitación vacía y mientras caminaba por la sala principal absorbiendo cada centímetro de ésta se dio cuenta de que había llamado la atención de alguien más, a quien examinó con inminente curiosidad en sus oscuros orbes. “ Eh, hay montones de cuartos aquí, eso no tendría demasiado sentido ” se aclaró la garganta y dio un par de pasos atrás, manteniendo la distancia. “ ¿Acaso llevas mucho tiempo aquí? ” inquirió, sin apartar la vista de la anatomía masculina. “ Porque cre-creo que los demás deben llegar en cualquier momento. ” O eso había entendido de la limitada información que tenía acerca de las personas que vivirían con ella. “ Sólo tenemos que esperar ” ( @im-roleplaying-here-dude· )
Alice estaba acostumbrada a entrar y salir de las casas en sumo silencio, con el tiempo había aprendido a trepar árboles, escaparse por las ventanas y no romperse ningún hueso en el intento. Así que ese día no iba a ser la excepción, abrió con mucho cuidado la puerta de atrás de la casa e ingresó sin hacer ningún tipo de sonido, lanzó su mochila cuidadosamente en un rincón de la habitación y abrió el refrigerador, ‘maldita y deliciosa comida’ pensó antes de sacar una cajas de donas y leche fría, abrió el cartón y tomó una porción antes de caminar rumbo a la entrada-Qué demonios-murmuró limpiando las comisuras de sus labios con su mano luego de probar bocado y beber-¿Ya llegó por quién lloraban?-preguntó elevando los brazos con una sonrisa en las facciones, luego de unos segundos se señaló a si misma para que no quedaran dudas de que era ella la visita deseada.-Por cierto, soy Alice-hizo el intento de extender sus manos hacía los desconocidos pero las tenía ocupadas-¿Y ustedes son? ( @moonlightindie·)
Deslizó sus orbes una vez más por la fachada de aquella edificación que, a partir de aquel día, parecía ser su nuevo hogar. No era el primero de esa clase y, estaba casi segura, que tampoco sería el último, hacía tiempo que había aceptado el destino en clandestinidad que había sido dictaminado por ella misma. Allí afuera, a primera vista, el lugar no era diferente al resto de los que había conocido. Un repentino sonido la alcanzó, sembrando en su interior una ola de temor, pero no lo suficientemente fuerte para hacerla retroceder y marcharse. No confiaba en el sistema, y tenía motivos suficientes para ello. Se adentró con sigilo, intentando alcanzar la breve conversación que parecían llevar dentro, generando que su cuerpo completo se relajara al no notar nada extraño en los pocos presentes.- Parece que he llegado tarde a las presentaciones.- Murmuró tras unos breves instantes de silencio, procurando cerrar la puerta principal.- Ser puntual nunca ha sido una de mis virtudes.- Agregó elevando uno de sus hombros por escasos segundos. ( @sunflcwxrs )
( @stcclheart )
De camino al lugar que sería su nuevo hogar, la rubia solo podía pensar en las circunstancias que le habían llevado a estar en aquella complicada situación. Su voz de la conciencia no dejaba de recriminarle una y otra vez los actos cometidos, provocando que en su mente flotara una vez más el “ ¿qué hubiera pasado si...? ”; lamentablemente ya no había marcha atrás, lo único que podía hacer era recibir con los brazos abiertos aquella nueva aventura que le aguardaba ( con más nervios que emoción ). Ingresó un tanto temerosa al recinto a paso lento y ligero, esperando que nadie notara su presencia, cosa que fue totalmente imposible al hallarles en plena charla. “ Creo que la puntualidad abunda en cualquier otra parte menos acá. ” añadió al comentario anterior, dando un vistazo rápido a la habitación y a quiénes se encontraban allí. “ Aunque las formalidades están de más, creo que ya empezaron bien al intentar conocerse. ”


















