Ya pasó una semana desde aquel viernes que me bloqueo así que Seguramente para cuando leas esto ya habrá pasado casi 1 mes, esperando que lo leas con más calma y empatía, es lo que siento y no me disculpo por sentir tanto…
Son las 1 de la mañana y no puedo conciliar el sueño, me entro la nostalgia y el miedo, ya pasó una semana desde ese viernes, no sabes lo que me pasó cuando te fuiste. No viste las noches en las que intenté convencerme de que estaba bien, susurrando mentiras en la oscuridad solo para evitar que mi pecho se derrumbara. No viste cómo le rogué a mi propia mente que me diera un respiro aunque fuera solo una hora de los recuerdos que seguían reproduciéndose sin piedad.
No viste cuántas veces busqué mi teléfono, esperando un mensaje que nunca llegaría, o cómo seguí escribiendo palabras que sabía que nunca leerías. No viste cómo empecé a saltarme comidas, perder la noción de los días porque todo se sentía más pesado sin ti. No viste cómo me paré frente al espejo, mirando y recordando lo que alguna vez fuimos.
No sabes cuántas veces casi te envío un mensaje para entender por qué te fuiste tan fácilmente. Por qué fue tan simple para ti soltarme?
Me convertí en un fantasma en mi propia vida, vagando por los días, perseguido por recuerdos que se negaban a morir. Cargué con el peso de conversaciones que nunca tuvimos y finales que nunca explicaste. ¿Y la parte más cruel? Te alejaste como si nada hubiera pasado. Como si yo no fuera alguien a quien una vez abrazaste, una vez elegiste, una vez llamaste "tuya".
Dime por qué? Si yo te amaba, y aunque no lo diga, aún la hago. No quiero seguir en este silencio que solo nos aleja más.
Extraño lo cotidiano contigo… hablar de mi día, reirnos sin esfuerzo, compartir momentos simples que para mi lo eran todo. Podria decir que no te extraño, pero seria mentirme. Y ya no quiero hacerlo.
Si, ambos nos equivocamos y cometimos varios errores, porque no hablarlo desde lo honesto? Intento ser fuerte por los dos. Nunca nos dimos esa oportunidad que mencionaste… y siento que eso quedó inconcluso. De por sí ya me dejaste de querer completamente? Ya no queda nada de mí en ti?
He vuelto a leer tus cartas… de los 6 años y 6 meses y posteriores a esas y en todas ellas decías que me amabas, que siempre seria yo, que no iba a ser tan fácil soltarme.
No te escribo para presionarte, lo hago porque necesitaba ser honesta con lo que siento. Y si duele, duele más cuando de la nada apareces en mis pensamientos y veo que no estás.
He tenido mucho tiempo para pensar. Tal vez más del que hubiera querido. Y en ese silencio, sin tus mensajes, sin tu voz, sin tu presencia, empecé a entender cosas que antes no veía. Entendí que amar no siempre es suficiente si no sabes cómo demostrarlo. Entendí que a veces uno cree que está dando todo, pero el otro necesita algo distinto. Y ahí es donde creo que fallé… no porque no te amara, sino porque no supe hacerte sentir ese amor de la manera en que tú lo necesitabas.
Por eso quiero pedirte perdón. Perdón por cada vez que te hice sentir solo estando conmigo, por cada momento en el que quizás dudaste de lo importante que eras para mí, por no haber sido más consciente de lo que teníamos entre las manos. Si pudiera volver atrás, hay tantas cosas que haría diferente… tantas formas en las que te abrazaría más fuerte, te escucharía más, te demostraría sin miedo todo lo que sentí.
De haber sabido que aquel día sería nuestro último día juntos te habría abrazado más fuerte…
A veces me pregunto si tú también piensas en mí, si en algún momento del día algo te recuerda a nosotros, si alguna parte de tu corazón sigue guardando lo que fuimos. No lo sé… y esa incertidumbre duele más de lo que imaginé.
No te escribo desde la desesperación, Te escribo desde la verdad. Desde este lugar en el que, a pesar del tiempo y de la distancia, sigo sintiendo lo mismo por ti. Sigo queriendo estar contigo. Sigo creyendo que lo nuestro fue demasiado real como para olvidarlo tan fácilmente.
No sé exactamente qué cambió en ti, si me odias o sientes rencor, Solo sé que lo que tuvimos no fue algo cualquiera. Por eso, a veces, me resulta extraño cómo todo terminó en silencio, como si no hubiera quedado nada por decir.
No te escribo desde la necesidad, ni para volver al pasado. Hay cosas que con el tiempo se entienden distinto… y otras que simplemente se sienten, aunque uno no las nombre.
Lo nuestro no fue perfecto, pero fue real. Y cuando algo es así, no se borra tan fácil, solo cambia de lugar… o de forma.
A veces me pregunto si en algún momento también te pasa, si en medio de todo recuerdas lo que éramos sin necesidad de explicarlo. Pero no es algo que necesite que respondas ahora. Supongo que, cuando dos personas significaron tanto, siempre queda algo suspendido… algo que no se termina de ir del todo. Y si algún día eso pesa lo suficiente como para decirlo, creo que ambos sabremos cómo hacerlo.
Para cuando leas esto ya sera mayo… y es extraño y gracioso pensarlo.
Porque, en mi mente, este año iba a ser diferente.
Me imaginaba algo más tranquilo, más maduro… yo enfocada en mi trabajo, y aun así encontrando la forma de verte al final del día, después de tus clases o de algún examen. Pensaba en esos pequeños momentos, en esperarte, en coincidir aunque sea un rato.
Incluso había pensado que, si se podía, pediría un día libre solo para estar contigo… para hacerlo simple, sin presión, sin planes complicados, solo nosotros.
Sentía que este cumpleaños iba a ser distinto. Más racional, menos impulsivo… lejos de esas versiones pasadas donde me enojaba por no vernos lo suficiente o por cosas que ahora parecen tan pequeñas. Creí que esta vez lo viviría desde otro lugar, con más calma, con más comprensión.
Y ahora… nada es como lo imaginé.
Es raro darte cuenta de que uno también cambia, que aprende, que intenta hacerlo mejor… pero que a veces ese cambio llega cuando ya no hay un “nosotros” donde demostrarlo. Y supongo que eso es lo que más pesa, no haber tenido la oportunidad de vivir lo que creí que esta vez sí podía ser diferente.
Ya me pesan los ojos, pero escribir todo esto me ayudo a soltar un poco lo que llevaba dentro. Si llegaste hasta aquí.. gracias por leerme.