(...) Nada de volver allí nada de morir allí la alegría desborda Un invitado de más a la mesa redonda en el claro verde esmeralda del bosque con yelmos resonantes cerca de un montón de espadas y armaduras abolladas Nervio a modo de amorosa lámpara apagada al fin del día Yo duermo
Es de noche | Robert Desnos












