6
Nunca pensé que me convertiría en un número mas de las estadísticas acerca de personas víctimas de abusos de parejas, abusos domésticos, abusos a mujeres y demás estudios al respecto pero en eso me convertí. Eso soy, un número que suma 1 más.
Nunca entendí a las mujeres que se quedaban con esas parejas que las trataban mal, que les gritaban o golpeaban.
Ahora sí las entiendo.
Una se queda porque los ama. Porque piensa que van a cambiar. Porque una piensa que es nuestra culpa, y más bien debería agradecer que ellos sean los que no se vayan. Una ama y se culpa. Por eso una se queda.
Ellos admiten que no son tan buenas personas, hace poco leí un mensaje de mi ex que decía “Gracias por seguir intentando, estamos juntos gracias a tí. Ojalá yo fuera la mitad de bueno de lo que eres tú”. Me admitió que soy yo quien aguanta y gracias por aguantar. Me admitió que no es bueno conmigo. Y no solo esa vez, muchas veces me admitió que él era muy duro conmigo, muchas veces me admitió que me castigaba, muchas veces me admitió que no era compasivo, muchas veces me admitió que no me respetaba, muchas veces me admitió que no estaba enamorado de mí, pero yo, a pesar de todo esto, le agradecía que se quedara conmigo y le pedía perdón mil veces por sentirme ofendida por su abuso, su grito o su humillación.
Me acuerdo cuando planeaba irse del país, sin mí, porque no podía enfrentar un problema económico que tenía. Le ofrecí vender mi carro si era necesario para salir del enredo. Y no. El planeaba su viaje sin mí. Frente a mí. Porque la solución no era afrontar los problemas y buscar una solución juntos. La solución era manipularme y controlarme, hacerme sentir tan mal, que a él yo no le importaba, nuestro futuro juntos no le importaba. O cuando me dijo que él realmente no me amaba, que estaba conmigo por un compromiso, o la vez que me gritó mientras lloraba en el piso que me odiaba.
Una se queda porque ellos dicen que cambiarán. Que van a intentar respetarte, porque te dicen que por tu culpa él intentó ahorcarte, o por tu culpa te grita porque jodes mucho, porque es tu culpa qu e él mienta, y es tu culpa que él no te abrace cuando lloras porque tú solo intentas manipularlo. Una se queda porque termina creyendo que es nuestra culpa. Y falla miserablemente una y otra vez en ser buena para él, en ser mejor para él. Porque realmente, no se puede ser más buena.
Me siento responsable que él siga suelto. Que él no busque ayuda. Que él haga más daño. Pero también sé que no soy responsable por su vida. Nunca lo fui. Ni fui responsable por sus decisiones de ser un abusador.
Es difícil dejar de sentir culpa












