Interpretación simbólica del ajedrez (lll)
En el ajedrez, los caballos representan la osadía, la intrepidez, el coraje y valor para eliminar el miedo, que casi siempre es una representación imaginaria que se expresa a través del plexo solar. Sus movimientos angulares tienen forma de "L", que en números romanos tiene un valor de 50. Sumados los dos dígitos obtenemos el 5, que como ya lo mencioné, representa la ley en rigor según su color. El caballo blanco es mente y cuerpo controlados, la emoción al servicio del sujeto que se domina a sí mismo. El caballo negro es todo lo contrario, es el centauro, el humano dominado por su parte animal, sus emociones, sus bajas pasiones.
Los alfiles representan la función de los obispos de las cortes medivales y eran quienes más cerca estaban del rey. Representan las lanzas y son un simbolo fálico por excelencia. También representan el papel de la persona en la institución, en la cultura. El alfil blanco representa al erotismo, la fuerza creadora, la fecundidad, la energía sexual que es integradora. El alfil negro representa todo lo contrario, es decir, es el erotismo malsano, lujuria, perversión, dominación y sadismo.
Las torres representan la obra del neófito en las artes de tallar piedra, a quienes se les asignaba un cincel y un martillo para ir puliendo las dos columnas del templo. La torre blanca representa la auto-observación, la vigilancia atenta a los pensamientos, la no identificación y la individuación. La torre negra simboliza todo lo inverso, es decir, el acostumbrado reaccionar de la mente, el hipnotismo colectivo, la cultura, la inconsciencia y el pensamiento desordenado.










