AL CABO y DESNUDO DE MUJER
Confieso que no conocía a esta poeta hasta hace unos meses, pero gracias a mis correrías radiofónicas nocturnas encuentro nuevas historias, historietas y poetas que en muchos casos suponen un grato hallazgo; este es el caso de Amalia Bautista, una poeta española nacida en 1962 en Madrid. Licenciada en Comunicación, usa en sus poemas un lenguaje coloquial que me recuerda al estilo poético de García Montero, con la característica de terminar los poemas con un brillante y efectivo verso final que casi resume el contenido de todo el poema.
Hoy dos ejemplos de su poesía:
Al cabo, son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.
Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazón, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.
Al cabo, son poquísimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morir después que nuestros hijos.
Para ti nunca fui más que un pedazo
de mármol. Esculpiste en él mi cuerpo,
un cuerpo de mujer blanco y hermoso,
en el que nunca viste más que piedra
y el orgullo, eso sí, de tu trabajo.
Jamás imaginaste que te amaba
y que me estremecía cuando, dulce,
moldeabas mis senos y mis hombros,
o alisabas mis muslos y mi vientre.
Hoy estoy en un parque, donde sufro
los rigores del frío en el invierno,
y en verano me abraso de tal modo
que ni siquiera los gorriones vienen
a posarse en mis manos porque queman.
Pero, de todo, lo que más me duele
es bajar la cabeza y ver la placa:
«Desnudo de mujer», como otras muchas.
Ni de ponerme un nombre te acordaste.