Por tu Justicia y Amor, eres exaltado, Dios de los cielos.
Guarda mi alma Señor y líbrame de los malvados, que por su ambición y codicia se dejan arrastrar por la maldad, y maquinan con astucia mentiras y trampas para destruirme. Y no te han tomado en cuenta: Salmo 86:14.
Pues éstos se valen de su poder terrenal y crean ideas y estrategias perversas desde su mente para arruinar mi debilidad, aunque ellos nunca quieren ser arruinados ni estar en el lugar de quienes llevan a la miseria.
Hazme justicia Señor, porque este tipo de gente es como serpientes devoradoras que extienden su veneno y por más que comen y poseen, jamás se ven saciados. No saben, no entienden, andan en tinieblas. Salmo 82:5







