Afortunados aquellos que se encuentran sin estarse buscando, que estando juntos no pierden la oportunidad de conocerse y aprender de ellos, de jamás dejarse de buscar, coincidir y entregar lo mejor que hay en ambos para crecimiento de su relación, de sanamente buscar solución a lo problemas y entablar charlas para que la comunicación sea favorable para su relación de pareja.
Afortunados porque creen en su libertad, en su albedrío, en su toma de decisiones, en la forma en que enfrentan las malas rachas. Se apoyan, se echan porras y jamás se subestiman.
Porque todo eso forma parte de lo que es el amor en realidad.
Leregi Renga


















