El steampunk fue, en sus inicios, un subgénero literario nacido dentro de la ciencia ficción especulativa que surgió durante la década de 1980 de la mano de escritores conocidos por sus trabajos ciberpunk. A día de hoy, este subgénero ha madurado hasta convertirse en un movimiento artístico y sociocultural y no tan solo literario. El steampunk se desenvuelve en una ambientación donde la tecnología a vapor sigue siendo la predominante y por lo general localizada en Inglaterra durante la época victoriana, donde no es extraño encontrar elementos comunes de la ciencia ficción o la fantasía.
Las obras de temática steampunk a menudo muestran tecnologías anacrónicas o invenciones futuristas imaginadas por los visionarios de su época, todas ellas vistas desde la perspectiva victoriana en la cultura, el arte, la moda e incluso la arquitectura.
El steampunk se inspira principalmente en los trabajos de H. G. Wells y Julio Verne y del imaginario encontrado en sus obras, por lo que, al igual que el dieselpunk, este subgénero se puede englobar dentro del movimiento retrofuturista, el género de las ucronías y la ficción especulativa, pero su tendencia a incorporar elementos fantásticos y el carácter más desenfadado y utópico de sus tramas lo alejan tanto del dieselpunk como del cyberpunk.
El llamado estilo steampunk no sigue patrones o rasgos definidos concretos, pero tiende a intentar combinar los estilos modernos con la influencia de la época victoriana y eduardiana, mientras se busca ser fiel al rol que se ha decido asumir. Debido a las épocas a las que éste se ve influenciado, este estilo puede ser fácilmente confundido con otros, como la moda gótica y los estilos lolita y kodona. El estilo steampunk no busca ser oscuro y aterrador, sino bello y elegante.
Los accesorios modernos, como teléfonos móviles, tabletas, PCs o reproductores de música, no están fuera de la moda stempunk aunque estos, muy habitualmente, son modificados para otorgarles una apariencia más acorde con la estética general del vestuario, siguiendo el espíritu general del movimiento steampunk. No es extraño encontrar una amplia gama de piezas de las épocas victoriana y eduardiana dentro del vestuario femenino steampunk. Miriñaques, guardainfantes y polisones son comunes en los atuendos para la mujer, a la vez que los corsets son casi una prenda obligada dentro de los armarios de una seguidora de este atuendo. Dependiendo del momento del día, así como del personaje que se desea emular, este vestuario puede cambiar para incorporar elementos muy diferentes entre ellos a pesar de formar parte del mismo estilo, por lo cual no es raro encontrar desde aristócratas complejamente vestidas hasta bailarinas exóticas de clara inspiración a Mata Hari, pasando por cazadoras coloniales en el corazón de África o aviadoras de aeronaves. Los complementos se adaptan de la misma forma al estilo elegido por el personaje, sombrillas, relojes de bolsillo, gafas de aviador y pañuelos, y los peinados tienden a ser complejos y adornados con cuentas y plumas, recordando en ocasiones su influencia más punk.
Aclaraciones: la única que lleva vestido es Cate, con el fin de destacar entre su grupo de chicas Steampunk, que visten pantalones o faldas.
//Digo esto porque a algunas no se les ve bien qué llevan, pero que se sepa que, bajo el corset y la blusa, hay pantalones o falda ;) Y, por supuesto, ¡un enorme GRACIAS a @alhenadabney por lo fenomenal que han quedado todas!