El artículo, la pelea y la reconciliación.
La cocina del apartamento, mucho más grande y cómodo en comparación con el que antes vivían los Ménard, se hallaba repleta de frascos, hierbas, y todo tipo de ingredientes y menesteres con los que preparar la poción multijugos. Bastien tuvo que recoger varios recipientes de cristal que se encontraban tirados en el suelo de la cocina para llegar hasta el frigorífico, del que tomó una botella de agua.
El pintor caminó hasta el salón por el angosto pasillo que dividía el apartamento. En la diestra portaba un humeante cigarrillo y en su mano izquierda la botella. Una vez en el salón, se sentó en el sofá junto a sus hermanos.
Evangeline estaba sentada en el sofá que adornaba la mayor parte del salón, con los pies en alto, mientras ultimaba los detalles del artículo que el martes por la mañana aparecería en The Magical World News. Alzó la vista cuando escuchó los pasos de Bastien y desvió la mirada a Theo, quien observaba desde su posición, a su lado, como ella misma trabajaba.
El gemelo menor miraba como Line trabajaba en un artículo sobre ellos mismos, lo cual seguía sin gustarle ni un ápice.
- Tendrás que asegurarte de que no se note que eres tú... Critícanos o algo así... -Y miró a Bastien para saber que opinaba al respecto.
El chico asintió al tiempo que se acomodaba entre los cojines, dando la razón a Theo.
- Debes ser objetiva, todo lo que puedas. El periodismo es así, al fin y al cabo... -A Bastien aún no le acababa de convencer la idea de que Line trabajara como periodista. Un leve matiz, un pequeño error, más subjetividad de la debida... Y todo podría irse al traste, y más aún cuando los hermanos encabezaban las noticias de muchos de periódicos locales.- Objetividad ante todo. -Bastien dio una calada al cigarrillo, para después dejar al humo salir por sus labios con cierta parsimonia, ennegreciendo el ambiente.
- No os preocupéis. Sé lo que tengo que decir y lo que no. -Señaló con uno de sus dedos el cuaderno en el que había anotado las respuestas del jefe de prensa, y el cual se encontraba sobre la mesita que estaba junto al sofá.- ¿Qué habéis hecho este fin de semana? -Acabó cuestionando, pues era bastante raro que ninguno de sus dos hermanos preguntara dónde había estado la chica ayer. Miró primero a Theo y después a Bastien.
Theo evitó la pregunta, llevándose la manzana a la boca. Salió a robar. No era ningún secreto porque la tabla vacía donde guardaban el dinero, estaba a rebosar ahora de dinero muggle y algunos galeones.
- Estuve... -El pintor se lleve una mano al mentón para rascarse la barba.- Estuve en Hogsmeade, creo que se pronuncia así. Vendí algún que otro cuadro... Y bueno, también conocí a alguien. Una chica bastante simpática. -"Robin, Rob...".- A decir verdad era ya la segunda vez que coincidíamos allí. -El joven volvió a llevarse el cigarrillo a los labios. Disfrutaba poder hablar francés abiertamente, lo echaba de menos.
Line dejó la pluma cuando escuchó lo último que dijo su hermano. Le miró preocupada, aunque ella no era la más indicada para decirle que no debía entablar relación con desconocidos, pues Evangeline se había vuelto a citar por tercera vez con aquel periodista.
- No te ha reconocido, ¿verdad? -Acabó preguntado, dejando el borrador de su artículo sobre su gastado cuaderno.
- Uuuuhh, Bast ha ligado. -Bromeó Theo, divertido, y le dio un codazo exagerado a Line, como si fueran gentes normal.
- No, no, es imposible que me haya reconocido. -Bastien le dio un codazo a Theo y dejó escapar una risa tonta.- Solo hablamos de arte... También pinta. -El joven dio una última calada al cigarrillo y lo arrojó al cenicero de cristal que había sobre la mesa, frente a ellos.- Line, y tú, ¿qué has estado haciendo? -Cuestionó con verdadera curiosidad, alzando la mirada hacia la chica, que últimamente pasaba más tiempo en la calle que en el apartamento.
Evangeline guardó silencio mientras su hermano relataba lo ocurrido con aquella chica que había conocido y se llevó una de sus pálidas manos al punto en el que Theo le había dado aquel codazo amistoso.
- ¿Yo? -Preguntó al principio, un tanto sorprendida, antes de mostrarse algo nerviosa.- Trabajar... -Murmuró, desviando la vista a sus manos.- Y ayer fui con el señor McAllister a un sitio...
- ¿Qué? -Aquello borró la sonrisa del moreno y miró a su hermana, serio.- ¿A dónde? ¿Por qué con ese? -Ya le contó que se trataba de un chico joven, por eso le gustaba menos.
Bastien permaneció en silencio, mirando a los ojos a su hermana pequeña. Ninguna palabra surgía de sus labios, pero la mirada que se cruzaban entre ellos era tan incandescente que una chispa hubiera hecho prender todo el apartamento.
- ¿Es un periodista también? -Cuestionó finalmente.
- Sí... Connor es el jefe de prensa del cuartel de aurores. -Contestó en primer lugar la pregunta de Bastien, mirando aún sus manos, pues no tenía pretensiones de enfrentarse a sus miradas.- Y bueno... El miércoles me dijo que había un sitio que podría ayudarme a... Con mi artículo. Y... Me llevó a un centro de menores.
- ¿Connor? -Theo enarcó las cejas ante la repentina confianza de su hermana.- Line, trabaja con aurores.
- ¿Jefe de prensa del cuartel de aurores? ¿Y decías que yo tuviera cuidado para que una estudiante de Hogwarts no se diera cuenta de mi identidad? Line, ¡por Merlín!, esto no es un juego. -Bastien odiaba tener que gritar, pero sin ni siquiera proponérselo, comenzó a alzar su voz hasta el punto de llegar a hacerlo.- ¿En qué estabas pensando?
Line se encogió y alzó la vista, temerosa, al rostro de su hermano mayor. Desvió la misma con rapidez.
- Yo... -Se calló de golpe al ver también el rostro de Theo, exactamente igual al de su hermano gemelo. Contempló de nuevo sus manos.- Yo... Este martes... También... -Intentó explicarse, viéndose venir una nueva tanda de gritos.
Theo resopló y se puso en pie. Nunca había sido capaz de gritarle a Line, por muy mal que le pareciera lo que hacía. Se quedó de espaldas a ellos, preguntándose por qué no buscar al tal Connor y darle una paliza para que se alejase de ella.
- Evangeline. -Dijo el joven en tono firme y seco, casi escupiendo las palabras.- Aléjate de ese chico, ya sabes lo sucedería si alguien nos descubre. -"Y si ese alguien es un auror, la cosa se agrava..."- Ya es bastante temeroso que te arriesgues a trabajar en el periódico, por favor, hazlo por mí. Olvídate de él. -"Como si fuera fácil olvidar".
La poetisa francesa bajó las piernas del sofá y miró de nuevo el rostro de su hermano.
- Bastien... Tengo que seguir viéndole... -Murmuró, centrándose en el color de sus ojos.- Estando con él, puedo enterarme de los avances y de lo que nos espera si... Si nos descubren. -Logró decir en francés, evitando la mirada de Theo pues sabía que a él no le gustaría su plan.- Y...
"Todo esto es culpa mía. Mamá solía decir que no se puede tapar el sol con un dedo. Y estoy siendo cobarde. Y si les pasa algo será culpa mía", pasaba por la mente del gemelo menor, mientras paseaba por la habitación.
- Line, ¿de qué sirve saber qué nos espera si nos cogen, si es él mismo el que nos atraparía? ¿No lo entiendes? Te estás poniendo en peligro, nos estás poniendo a todos en peligro. -Bastien buscó la mirada de Theo para que este interviniera, pero se encontraba abstraído, mirando a la nada.
- ¡No lo entiendes! -Acabó poniéndose en pie, mirando a Bastien a los ojos. Gritándole al único que había estado a su lado desde el pasado mes de febrero.- ¡Es nuestra tabla de salvación! -Volvió a repetir, o más bien a gritar.- ¡Y tú también lo haces! ¿Crees que ella no diría quién eres a los aurores si te descubre? -Le dolía aquella situación, pero tenía que hacerle entender a ambos.
Theo miró por la ventana, cerrando los ojos, pues los gritos traían a su memoria malos recuerdos que deseaba enterrar con todas sus fuerzas. Mientras, Bastien negó varias veces con la cabeza, y enterró su rostro en sus manos, para volver a mirar hacia el frente después de unos segundos.
- Haz lo que quieras. -Zanjó, en un tono suave y tranquilo.
Aquello dejó a Line sin palabras y el enfado que podía haber sentido con anterioridad, se desvaneció. Esa simple frase le sentó cómo un jarrón de agua fría y la hizo darle la espalda a ambos, aunque cada uno parecía estar sumido en sus propios pensamientos. Ocultó su rostro entre sus manos y caminó hacia la pequeña cocina cuando sintió aquel conocido nudo en su garganta. No quería llorar delante de ellos.
- A lo mejor es bueno que esté con él. -Acabó diciendo, en voz baja para que le oyera sólo Bast.- Si pasa algo y la descubren... Bueno, ya lo sabes. -Ya le había dicho alguna vez que lo haría. Si los descubrieran, se entregaría. Aunque el miedo de ir a la cárcel aún le quería hacer huir de vez en cuando.- Dejaré de tomar multijugos yo y que se la lleve toda ella. Yo me puedo rapar o algo así. -Añadió y miró de reojo a su hermano.- Además, así tendríamos información de primera mano sobre lo que saben y lo que no.
- No vas a sacrificarte, Theo. Esa opción queda completamente descartada. -Respondió Bastien incorporándose del sofá para dirigirse a la ventana, donde se encontraba su hermano.- No nos descubrirán, y de momento tenemos multijugos para todos. Si crees que Line puede sacar algo de provecho de ese tal McAllister, bueno... Supongo que debería seguir tratando con él, aunque lo veo demasiado arriesgado.
La chica seguía en la cocina, por lo que era totalmente ajena a la conversación que estaba teniendo los gemelos, cerca del ventanal del salón. Se acercó al fregadero para poder fregar los frascos vacíos que en él se encontraban y después los fue secando manualmente, sin la ayuda de su varita. Esperando relajarse de aquella forma.
- ¿Y qué no lo es, Bast? -Siguió sin mirarle.- Incluso seguir en Londres es peligroso... -Resopló y miró a la cocina de reojo.- Pero si nos fuéramos, tú no podrías volver a ver a esa chica, ¿eh? -Intentó bromear para animarle y señaló la cocina.- Vamos. Se pone fatal cuando peleáis. -Y era cierto, Line discutiendo con Bast se ponía mal realmente, le afectaba mucho. Así que acompañó a su hermano a la cocina para intentar que se reconciliaran antes de ir a dormir.
"No podría volver a verla. Ni a ella, ni a las puestas de sol londinenses, ni sus calles muggles, ni sus edificios, ni sus verdes campos... Ohlalá, quizás me esté enamorando de este lugar y de sus gentes", pensó el mayor de ellos.
- Vamos. -Dijo al tiempo que comenzó a andar hacia la cocina. Una vez allí, se apoyó en la encimera, a unos escasos centímetros de su hermana.- Lo siento, no debería haberme puesto así. -Su diestra se posó en su hombro, haciendo girar a la chica para darle un abrazo.
Evangeline se estaba secando las manos cuando ambos entraron en la cocina. La chica reaccionó al abrazo de su hermano, rodeándole con sus pálidos brazos. Posó la barbilla en su hombro lo que duró el abrazo, mirando brevemente al gemelo que se encontraba tras ellos.
- Lo siento yo... No debería haberte gritado...
Theo apoyó su espalda en el quicio de la puerta mientras contemplaba como sus hermanos se abrazaban. No era justo que se enfadaran, no ellos, quienes han estado el uno junto al otro todo este tiempo pasado.
- No te preocupes, no pasa nada. -Susurró Bastien.- Lo he pensado mejor, y quizás, y aunque el riesgo es grande, si vas con cuidado tu amistad con ese auror puede traernos más ventajas que inconvenientes. Pero Line, necesito que me prometas que irás con cuidado. Hay mucho en juego.
- Te lo prometo, Bastien. Sé que os pongo en peligro si... Si meto la pata. -Rompió el abrazo para poder mirarle a los ojos mientras hablaba.- Confiad los dos en mí, por favor. -Les pidió, tomando una mano de cada chico en las suyas propias.
- Pero que mantenga las distancias.- Gruñó Theo contra el tal Connor al final, cediendo sin ceder.
- Que así sea. -Dictaminó el pintor, que se separó de su hermana para apoyarse de nuevo en la encimera. Iba a añadir algo más, pero un bostezo ahogó sus palabras.- Creo que me voy a ir a la cama. Ha sido un día largo, y mañana tengo que levantarme temprano si quiero vender algo. -Bastien se encogió de hombros.- Buenas noches. -Dejó un beso en la mejilla de Line y una palmada en el hombro de Theo a modo de despedida, y salió de la cocina.
- Bonne nuit, mon frère... -Se despidió Line de su hermano mayor, antes de que este saliera de la cocina. Miró a Theo, pidiéndole con la mirada que se quedara junto a ella, aunque no sabía si después de lo ocurrido, el muchacho querría estar a su lado.
- No sueñes. -Bromeó con malicia hacia Bastien, una broma entre chicos, sin más y le vio salir. Después miró a Line y cogió aire antes de abrirle los brazos para que fuera hacia ellos.
No dudó ni un instante en ir a refugiarse a los brazos de su hermano. Posando su cabeza en su pecho antes de coger su mano para que fuera junto a ella a su habitación, como dos de las noches de esta misma semana.
Y Theo hizo lo único que sabía hacer ahora mismo, estar ahí. Aunque no siempre lo haya hecho. Y la abrazó y dejó que se durmiera en sus brazos. Y cuando lo hizo, la miró y supo que si él fuera valiente, le pediría perdón.










