(( *┊ &&. ––– spirit week;; task 5: 10 YEARS INTO THE FUTURE...
if people i don’t even know want to fuck me, it means i really have a shot at being a ( model ). —american beauty, 1999.
El zumbido del bajo de la música sonando en los amplificadores del club ahogaba todo pensamiento, a excepción del instinto que la obligaba a mover su cuerpo al ritmo impuesto por el disc-jockey. Independientemente se movió entre la gente, la sala bañando en una candente luz amaranto a los presentes. La multitud enloqueció cuando la canción alcanzó su clímax, estallando en un sonido electrónico. Ella se unió a ellos, cerrando sus ojos y dejando que el compás repercutiera en su anatomía, dándole carta blanca sobre sus movimientos. Pronto se encontró con una foránea silueta, uniéndosele en baile con acciones sugestivas. No sería nada más que éso, se reafirmó a sí misma mientras el hombre tanteaba por sus caderas y ella quitaba sus manos de encima y lo enfrentaba, sin detener su danza. Había perdido la cuenta de los rostros que había visto en ése mismo lugar, en la manera en la que el lenguaje corporal hacía el trabajo de presentarlos mutuamente sin intercambiar palabra. Era el único lugar en el que sentía libre y en el que su cautela se ausentaba, como en aquellos días de la secundaria. Veía al pasado con nostalgia, pero no se arrepentía de qué tan lejos había llegado. Fue descubierta por un fotógrafo aficionado cuando se encontraba en la universidad, que le rogó dejarle tomar fotos. Pronto se hicieron buenos amigos y ella fue su modelo provisional. Ambos parecían crecer como personas y dejarse atrás uno al otro cuando el muchacho creó una galería en la red con fotografías exclusivamente de ella y tuvo buena respuesta, recibiendo miles de visitas diariamente y vendiéndolas posteriormente. Su nombre permaneció anónimo todo el tiempo, pero Mariana no esperó ser encontrada. Cuando un editor de una revista le hizo darse cuenta de cuantos la buscaban y le pidió que estuviera en el semanario, aceptó sin pensar en como el joven reaccionaría. Ése fue su gran debut oficial, y le fue ofrecido el unirse a múltiples agencias de modelaje desde entonces. Sin embargo, el fotógrafo no estaba tan satisfecho con el hecho de que la joven le diera el derecho a un don nadie de fotografiarla así como así. Hubo una fuerte discusión que terminó en que dividieran sus rumbos, y ella fuese contratada. No es exactamente famosa, pero es un comienzo.
Luego de vivir gran parte de su vida pensando en el presente y para nada en el futuro Diederich se encontró a sí mismo cambiando esta perspectiva. Su estadía como maestro en Bedford no duró demasiado. Poco después de que Gizell se graduara el castaño decidió dejar su trabajo en la institución y mudarse cerca de ella. La relación entre ambos continuó floreciendo, aún si se enfrentaban a diversas complicaciones, sobre todo referentes al padre de la joven. No obstante, ambos lucharon por su relación y Diederich puso todo de sí para estar a lado de Gizell en cada momento de su trayectoria universitaria.
En el ámbito laboral el alemán continuó enseñando, pero se mantuvo dando clases privadas en lugar de trabajar en una institución fija. Así mismo siempre se mantuvo abierto a traducciones o ser contratado como intérprete privado en reuniones de negocios o casos de índole legal por parte de instituciones gubernamentales. La paga era buena, dependiendo del tiempo total de sus servicios o los casos para los que era requerido.
El tiempo pasó con sus desgracias y celebraciones, y con cada día que pasaba Diederich se permitía ver hacia el futuro un poco más. Se dio cuenta de que era bastante simple, todo lo que veía en el por venir era a Gizell. La propuesta de matrimonio por parte del alemán no fue ostentosa sino simple; no obstante, él expresó con honestidad sus sentimiento hacia Gizell en un discurso que preparó con anticipación. Las palabras jamás habían sido su fuerte, pero eran el de Gizell, por lo que hizo el mayor esfuerzo por plasmar aquello que demostraba con acciones en papel, junto con cada pensamiento que inundaba su cabeza cada vez que la veía.
Todo siguió su curso, a los años el padre de Gizell falleció, y la pareja encontró cierto alivio y libertad en dicho evento. La boda llegó, con los amigos más cercanos de Diederich a su lado como caballeros de honor; sobre todo a su mejor amigo, Carlo. El par de aventureros siguieron en contacto aún después del par de años que pasaron sin comunicarse, planearon un par de excursiones en los meses previos a la boda, y un par más después de ella. Recordando viejos tiempos los viajeros tomaban su equipaje y se aventuraban a lo desconocido con tanta frecuencia como les era posible. Esto llegó a una pausa con la noticia del embarazo de Gizell, y Died estuvo a su lado durante los nueve meses.
Los padres de Died, a pesar de que habían estado distantes por años al no estar del todo de acuerdo con la relación de él con una mujer notablemente menor, volvieron a la vida del alemán. Estuvieron presentes en la boda y en varias ocasiones se reunieron con la pareja para conocer más a la Italiana. Con la mudanza de los enamorados a Alemania luego de que los estudios de la castaña finalizaran, el contacto entre Died y sus padres se hizo aún más frecuente; los abuelos de Catalina iban a visitarla tantas veces les era posible.
Con el nacimiento de su hija encontró cada motivo a los que era ciego cuando veía a los demás poner una familia propia en sus planes. Cuando se enteró que iba a ser padre una ola de emoción lo envolvió, pero con ese sentimiento vino también la preocupación y la confusión. Cada día pensaba en el pequeño bebé, pensaba en la vida que tendría; pensaba en sí mismo como padre, y trataba de averiguar el modo de ser el mejor padre del mundo. Le hubiera gustado decir que tan pronto la pequeña bebé de cabellos dorados llegó al mundo las cosas se volvieron más sencillas, pero no fue así. No obstante, la complicación de las cosas no era algo malo. Nadie jamás dijo que criar a un hijo era sencillo, al menos no si lo haces bien. Tan pronto tuvo a Catalina en sus brazos juró dar todo de sí para protegerla y darle a su pequeña todo en el mundo.
“¡Ahí llega la pareja del año!” Anunció uno de los fotógrafos que se encontraba frente a la emblemática alfombra roja de los premios Oscar. Aquella pareja proclamada esta compuesta por Brandon y la nominada a mejor actriz protagonista, Camille Fregash quienes se habían casado unos seis meses antes del gran evento. ¿Como alguien había logrado seducirlo? La historia comienza hace un par de años cuando arrepentido volvió a la ciudad de Los Angeles, bueno no sólo por ello, también algunos dramas con sus hermanas lo vieron obligado a volver y a apoyar a la familia. Su madre estaba rodando una nueva película y cuando la calma se restableció los tres chicos decidieron acompañarla al rodaje y ahí fue como amor a primera vista. Aquella muchacha era una de las actrices del reparto y sus risas era las más escandalosas y las compartía en el set y aquello flechó al joven. El era una celebridad por su nombre, por ser hijo de... y ella era una actriz una neoyorquina que se había esforzado tanto que estaba en aquel evento con la más brillante sonrisa y acompañada de un increíble caballero. Eran amados por el público.
Los tiempos de ansiedad, y las adicciones habían desparecido para Brandon y la calma y las relaciones y lazos familiares mejoraron. No había ido a la Universidad a estudiar leyes, tampoco se había transformado en actor, solo se dedicaba a acompañar a sus hermanas a su madre y trabajar por si mismo en una nueva empresa de comunicaciones, el mundo de las aplicaciones seguía en pie y él con la ayuda de su familia había adquirido una compañía destruida y ahora era una de las más importantes del contintente Americano.
Esto puede sonar tonto, lo sé pero bueno estoy escribiendo una carta por dos motivos uno porque el instituto me lo propuso, y dos porque quiero hacerlo, es extraño estoy haciendo algo que sin la psicóloga lo diga, rompí y tire a la basura un cuaderno de cincuenta hojas porque no sabia como comenzar pero prefiero ir con al verdad de esta carta. Realmente no se imaginan cuanto las extraño, este tiempo ha sido un poco aburrido sin ustedes, bueno demasiado a decir verdad y quiero ir a visitarlas así que seguramente lo haga cuando me gradue, si aunque no lo crean y digan que soy un idiota ya lo estoy por hacer y lo estoy escribiendo con orgullo. Papá siempre me cuenta sobre ustedes y lo se todo así que cuidado. Bueno ahora mismo no se que mas escribir y estuve dos horas pensando como continuarla. Tal vez podrían decirle a mamá que la echo de menos, si se lo preguntan, si pueden mostrarle la carta y mi propia letra que estoy diciendo esto pero no la dejen que me llame, ya saben aquí “no puedo usar el móvil” y siempre estoy en clase. No se que sentido tiene está carta ya pero realmente las extraño y me encantaría estar ahí para pelearlas o cuidarlas un poco o solo verlas en la mañana o algo así. Listo voy a acabar de escribir esta carta me ha llevado mucho rato y solo he repetido que las extraño y ahora agregaré algo cursi, las amo.
- Brandon el mejor.
¿Qué tal todo, hermano? ¿Cómo ha ido todo? Hace tiempo que no nos vemos, ni me imagino donde debes estar ahora. Aún habían varios lugares en tu lista la última vez que nos vimos, así que espero que estés leyendo esto pronto.
¿Recuerdas cómo me dijiste que no duraría como maestro? Te tengo malas noticias: ¡estabas equivocado, idiota! Acabo de aceptar un trabajo en un mejor lugar. La paga es más alta, las instalaciones no están tan mal; es un lugar para niños ricos, de las más prestigiosas del mundo y toda esa mierda. Pero eso no es todo, hermano: ella está aquí. Estoy seguro que sabrás de quien hablo, y que recordarás como te dije que no era el final la última vez que nos vimos, cuando me invitaste a ir contigo a la India. De nuevo, idiota, ¡estabas equivocado! La encontré--- está estudiando aquí y yo no tenía ni puta idea de eso cuando acepté el trabajo. Pensé en renunciar, pero simplemente no podía aceptar la idea de dejarla ir de nuevo, hombre. Al final, hablé con ella. El hijo de puta de su padre fue quien la alejó de mi, y no sólo eso, sino que también la lastimo. Aún tengo problemas para controlarme cada que pienso en ello, pero sé que si pierdo la cordura y hago algo estúpido sólo complicaré aún más las cosas.
En fin, al menos puedo verla de vez en cuando, a escondidas y con todas las precauciones posibles, pero vale la pena, hombre; siempre vale la pena.
Será mejor que me respondas en cuanto leas esto, sino iré a buscarte yo mismo y te daré la paliza de tu vida por ser un amigo de la mierda. ¡Ah! Y en cuanto inicien las vacaciones espero que vengas conmigo a dónde sea que se me ocurre ir; o puedes tú sugerir el lugar. Algo recóndito, lo más salvaje posible. Bueno, sabes bien la clase de lugares que me gusta explorar.
Cuídate, amigo. Espero que todo vaya bien. Nos veremos pronto.
I w a n t you forever, forever and always. Through the good and the bad, and the ugly. We’ll grow old together, forever and always.
DEAR DYLAN:
Hola, bebé. Hacía tiempo que no te llamaba así, ¿eh? Aunque en mis sueños lo sigo haciendo, D. Y sé que cuando despiertes del largo sueño que estás teniendo, tus ojos azulados me darán una linda bienvenida, haciéndome saber lo mucho que extrañabas ese apodo.
Hace frío, Dylan. Está lloviendo, y estar bajo tierra no es un lugar seguro, debes estar pasando frío. Tú unico lugar seguro es junto a mí. Irónico porque el día de…(no me hagas escribirlo, bebé. Sé que solo estás durmiendo, como si estuvieras en coma), no te pude proteger. No pude evitar ese maldito cuchillo. Y me odié por ello. Cada segundo de mi día, porque decir días queda corto. Todos me dan esa maldita mirada de: ‘’vamos, West, es hora de seguir adelante’’. ¿Cómo seguir adelante, si eres mi primer y último pensamiento del día? Muero por contarte como me van las cosas. Muero por decirte de mis amigos, ¡tienes que conocerlos! Prometo que te caerán bien, incluso con lo selectiva que eres con las personas. Los amarás.
Es difícil seguir adelante, es difícil sin ti. Sé que superaría cualquier obstaculo…pero sin ti, estoy perdido. Jodidamente perdido. Las cosas cambiaron un poco sin tu presencia. Nuestra amistad con Chase y Sawyer se deterioró, porque los tres nos sentimos igual de vacíos sin ti. Eres esa pieza que falta, con tus comentarios sarcásticos, tu mal humor, reírnos de ti por romper un despertador cada mañana. Faltan aquellas tardesen Wendys, donde los cuatro simplemente nos sentábamos a reír por largas horas, hasta dolernos las mejillas. Chase se convirtió en un drogradicto, tu jodido hermano te necesita más que nunca. Tu papás, Dylan, ¡también te necesitan! ¡Todos te necesitamos! ¿Hasta cuando nos vas a someter este sufrimiento? No es divertido, y juro que me vengaré de ello.
Por favor, vuelve. No soy el mismo, Dyl, ¡¡necesito tu ayuda!! Me estás haciendo llorar, Carter, y yo era un macho que no lloraba (puedo sentir tus zafiros mirándome burlones). Puedo sentir tus brazos envolviéndome con fuerzas, haciendome sentir bien. Haciendome sentir que nada importa, nada más que tú y yo. Incluso el mundo podría parar de girar, pero no me importaría si te tuviera entre mis brazos, amor.
Siento que soy sólo un robot, programado para hablar (idioteces, me conoces bien). Es al llegar la noche, cuando me siento vacío. Me traje conmigo tu camiseta favorita, la mía. ¿La recuerdas, cierto? Aquella camiseta que solía usar en rugby, con mi apellido atrás. Me gusta tenerla en mis manos, imaginándote dentro de ella, como tantas veces te ví. No puedes imaginar lo orgullo que me sentía en cada partido, viéndote vestir mí camiseta.
No sé en que momento me enamoré tan perdidamente. Es dificíl encontrar el momento exacto, siendo que pasamos parte de la infancia y adolescencia. Quizás desde que fuiste mi primer beso, sentí las estúpidas mariposas, a pesar de que me rechazaste como un imbécil. ¡Ni siquiera tuviste piedad por mí siendo un niño! Pero eso fue lo que amaba de ti. Eras tan jodidamente especial, que nunca te darás cuenta de ello. Siempre destacaste en el resto, ya sea por tu amor al fútbol, tu diversión…o simplemente, por ser tú, Dylan Carter.
¿Recuerdas cuando solía ser el West mujeriego, que tanto aborrecías? ¿Aquel que… bueno, nunca te gustó que entre en detalles, así que me callaré para borrar ese lindo fruncido ceño que seguramente estás haciendo (te conozco tan bien, que me provoca una fricción en el pecho). Nunca voy a olvidar como insconcientemente, dejé de interesarme en otras chicas que no sean tú. No sé si porque no posían tus potentes ojos azules, o simplemente porque no les gustaba el rugby. Patético, ¿no? Porque antes me importaba una mierda detalles como esos.
Pero llegaste tú, y pusiste mi mundo patas para arriba. Comenzando éste a girar a tu alrededor. ¿Sabes, acaso, como el sonido de tu risa lograba apaciguarme? ¿Sabes como amaba el hecho de amanecer contigo entre mis brazos? (no olvidó patadas me diste, bebé, sigo rencoroso por la vez que tuve que dormir en el sillón). ¿Y, como una mirada tuya era capaz de helarme el alma? No, tú no sabes con cuanta intensidad te llegué a amar. Y aún te amo.
Y lo seguiré haciendo, aunque me tormente día a día, aunque me consuma cada vez un poquito más.
La palabra extrañar ya no alcanza. Ni necesitar. Nada alcanza.
Siempre imaginé presumiéndonos de llamarnos esposo y esposa. Un casamiento algo íntimo, sé que no te gusta ostentar grandes fiestas. De tener una pequeña Dylan, orgullosa y sarcástica como su madre. Ambos sabemos que es así. O un pequeño West, tan lindo como el padre. Puedo ver zafiros mirándome con reproche, disgustada con mi comentario. Entonces, riendo, te besaría.
¿Por qué tuviste que irte a tan temprana edad? ¡Te quedaba toda una vida por delante! Perdón, me corrijo. ¡Nos quedaba una vida por delante! Tú y yo. Nadie más que nosotros dos.
Dime, mi amor, ¿cuándo terminará esta agonía? ¿Cuándo vas a abrir tus lindos ojitos, decidiendo así terminar con esta tortura?
Suelo emborracharme hasta perder la conciencia, ¿razón? Quiero verte entre la multitud, sonriendo para mí. Pero todo es confunso, ¿bien? Y creo verte en otra chica, que créeme, no se parecen a nada en ti. Porque eres única. Entonces… mierda, Dylan, despierto con ellas. ¿Y sabes lo doloroso que es, sentir que te estoy traicionando? Una parte mía te pertenecerá por siempre, y eso es algo irreversible. ¿Sabes el dolor que se siente, que ellas no son tú?
Vuelve, no me hagas enojar. Te quiero aquí, conmigo, y esa es mi única verdad.
Sé lo mucho que odias leer, así que, hasta aquí llego. Sólo… prometeme despertar.
i feel you in these walls. you’re a cold air creeping in ( chill me to my bones & skin ).
Querido abuelo Julio:
Ojalá hubiera podido cambiar las cosas. No deseo que no te hubieras separado de la abuela, pero ojalá mis tíos no te hubieran eludido de la familia de ése modo. Echándote de la familia porque quisiste crearte una nueva vida. Mira hasta donde llegamos: no sabía de tu paradero hasta que te vi en el comedor el día de mi primera comunión. Ahí estabas, conversando con mi papá amenamente. Mi mamá me guió hacia ti, empujándome a tus brazos, pero yo no tenía palabras. Solo veía a un señor extraño frente a mí y oí a mi papá decirme que eras mi abuelo y que al fin habías venido a visitarme. Dudé de su honestidad porque rara vez habías sido mencionado y nunca se me había sido mostrada alguna fotografía, pero te traté como solía tratar a la gente que conocía por primera vez: permití que me abrazaras, te di un beso en la mejilla y me fui correteando hacia mis primos. No me dí cuenta de la importancia de éste primer y último encuentro. No te hice un extenso cuestionario de por qué no luchaste por mis primos, por mis hermanos, por mí. Ya cuando lo pensé, era muy tarde. Tal como apareciste en mi vida, desapareciste sin dejar rastro. Aunque mi ignorancia sobre los detalles de tu vida hizo tu partida indolora, todavía me pregunto que hubiera sido de ti y mi familia con el tiempo si el cáncer no hubiese acortado tu vida. Sí, papá me lo dijo. Fui testigo de como te acompañó a tus citas médicas y te pagó el tratamiento a diferencia de mis tíos, y en verdad merecía mejor que ésto. Todos merecimos algo mejor que ésto.