Aprendiz de Sabio (Bernabé Tierno) Parte 3
El tercer objetivo es saber llevar a la vida de cada día esa sabiduría esencial, desgranada en formas concretas de pensar, sentir y obrar, incorporándolas a la personalidad hasta que se conviertan en actitudes, en hábitos…
* Hacerse bien y no daño a sí mismo, e impedir que otros nos hagan daño. Hacer el mayor bien posible a los demás. * Hacer siempre aquello que teme, tomar sus propias decisiones. Perdonarse y tratarse con ternura, activar todas sus potencialidades. * No perder nunca el sentido del humor, reírse don frecuencia de sí mismo. Vencer el miedo al qué dirán. * Cuidar, cultivar y potenciar su mente, la parcela del espíritu, los buenos y nobles sentimientos. * Responsabilizarse de sus pensamientos, sentimientos y acciones. Saber decir: ¡No! Sin sentirse culpable. * Tender puentes y establecer lazos, cultivar y potenciar la parcela social y de relaciones familiares. * Planificar el futuro, pero sin permitir que la inquietud o el estrés anticipatorio nos afecten. Correr riesgos razonables siempre que sea necesario. * Valorar y disfrutar las cosas más cotidianas, normales y sencillas que le depara el día a día, porque ésas son, en verdad, las grandes y maravillosas cosas de este mundo. * Pensar y meditar cada día con plena convicción, que la manera más segura y cierta de vivir para sí mismo y ser feliz, no es otra que vivir para los demás y dejar tras de sí una estela de acciones nobles y generosas, contribuyendo a que este mundo sea un poco mejor, más humano y acogedor. * Convertir el respeto, la empatía, la comprensión, el perdón, el buen entendimiento y la alegría de vivir en sus mejores aliados para una convivencia madura y pacífica con sus seres queridos y con los demás. * Llegar a entender que la felicidad y la desdicha, la suerte y la desgracia, la riqueza y la miseria, están latentes en el espíritu, en la mente de cada individuo. Pero cada cual tiene en sus manos la posibilidad de despertar, activar y potenciar unas u otras. El Aprendiz de Sabio tiene muy claro que él y solamente él es el dueño de su propio destino.
En definitiva, todas las actitudes y ocupaciones enumeradas, el Aprendiz de Sabio consigue sintetizarlas en algo tan simple y a la vez tan complicado como vivir plenamente la propia vida y dejar que cada cual viva la suya. ¡Nada más y nada menos!










