El contraste de colores que brotan de tu interior, el sutil encanto de arcoiris que tiene tu sonrisa, tu mágica risa, la inolvidable curva de tus labios al mirarme... Te besaría la sonrisa si pudiera, te traería conmigo para guardarte en el alma, y guarcer la tuya para que nadie la dañará.
La acuarela de tu piel, el otoño de tu corazón, esos tonos que resplandecen al toque del sol te vuelven de impíos instantes que colorean y matizan mis días.
Eres de luz, de aura resplandeciente, de mágica pintura que da color a mi mundo.
Leregi Renga













