@itzelgales: “No te asustes, pero tienes un insecto en la cabeza.”
Parado en lo que parecía ser un mirador sobre el acantilado que se encontraba recorriendo, el guardia acercaba una botella de agua hasta sus labios para el momento en que aquella voz sonando a su espalda interrumpió sus planes, llevándolo a detener el plástico a escasos centímetros de entrar en contacto con su boca.--- ¿Puedo confiar en que serás amable al quitármelo? ---Amable con él y con el insecto a la vez, porque si la fémina tenía intenciones de matarlo, lo más probable era que él se ganara un golpe que probablemente fuese poco merecido (probablemente porque no había volteado a reconocerla y, por lo tanto, no estaba seguro de poder afirmar con sinceridad que no le había hecho nada que mereciera ese castigo).









