Buscado por genocidio/Wanted for genocide (1998) 63,3 x 44,6 cm. con bastidor de madera de 2,4 cm.
Afiche con la imagen del dictador Pinochet con la frase "Socialist worker, don't let this butcher go. Pinochet buscado por genocidio". Imagen en blanco y negro. El dictador fue puesto al mando del golpe de estado y posterior dictadura cívico militar por EEUU, contra el presidente democráticamente electo Dr. Salvador Allende, generando no solo su muerte sino el secuestro, tortura, violación, tráfico, mutilación, asesinato y desaparición de cientos de miles de chilenos, incluyendo migrantes, hombres, mujeres, ancianos, adolescentes, niños y bebés. La dictadura fue realizada por EEUU, que también entrenó a la policia, a todas las ramas de los militares (aviación, marines, fuerzas especiales, etc), médicos, enfermeras e incluso civíles como torturadores para crear agencias de inteligencia como la CNI y la DINA ("Mamo" Contreras, por ejemplo) y a los intelectuales de la ultra derecha chilena para no sólo ser parte de la junta sino que instalarlos en todas las universidades, empresas e instituciones del país (como los Chicago Boys). Ha día de hoy no ha habido justicia, reparación ni garantía de no repetición ya que los agentes de la dictadura siguen en operaciones y el país sigue bajo el control de sus empresarios que son dueños de los medios de comunicación y medios de producción, así como del sistema judicial, médico y policial, incluyendo a la Iglesia y las múltiples ramas de esta (como católicos, mormones, evangélicos, new age, etc). Chile sigue bajo un genocidio y Operación Cóndor sigue en acción.
via Museo de la Memoria y los Derechos Humanos
Poster depicting dictator Pinochet with the phrase "Socialist worker, don't let this butcher go. Pinochet wanted for genocide." Black and white image. The dictator was placed in charge of the coup d'état and subsequent civil-military dictatorship by the United States against the democratically elected president, Dr. Salvador Allende, resulting not only in his death but also in the kidnapping, torture, rape, trafficking, mutilation, murder, and disappearance of hundreds of thousands of Chileans, including migrants, men, women, the elderly, adolescents, children, and infants. The dictatorship was carried out by the United States, which also trained the police, all branches of the military (air force, marines, special forces, etc.), doctors, nurses, and even civilians as torturers to create intelligence agencies such as the CNI and the DINA ("Mamo" Contreras, for example), and to establish Chilean far-right intellectuals not only as part of the junta but also as institutions (such as the Chicago Boys) in all the country's universities, businesses, and institutions. To this day, there has been no justice, reparation, or guarantee of non-repetition, as the dictatorship's agents remain active and the country remains under the control of its businessmen, who own the media and means of production, as well as the judicial, medical, and police systems, including the Church and its many branches (such as Catholics, Mormons, Evangelicals, New Age, etc.). Chile remains under genocide, and Operation Condor is still in operation.












