EL COLOR DE LOS MINERALES. #VanekitaNekita El color es quizá la propiedad física más compleja de los minerales, depende de su composición, estructura y presencia de determinados elementos cromóforos. Muchos nombres de minerales hacen referencia al color (acroíta, albita, clorita, rodonita, piropo, hematites, rubelita, etc). Cuando la luz incide en su superficie una parte se refleja y otra se absorbe, produciendo un color característico en cada mineral. Este color puede ser estable o modificarse con el tiempo por transformaciones lentas que se producen en su interior. Un buen ejemplar no debe exponerse prolongadamente a la luz solar ya que sufrirá una lenta decoloración. Como ya se hizo mención, las sustancias interaccionan con la luz absorbiendo una parte de la energía que reciben y transmitiendo el resto. El color de las sustancias es el resultado de la combinación de las longitudes de onda que transmiten. Según la naturaleza del color, las sustancias pueden clasificarse en dos tipos: IDIOCROMÁTICAS: El color está directamente relacionado con la naturaleza química de sus componentes, de tal forma que es invariable y característico en cada compuesto. Por ejemplo la malaquita es siempre verde, la azurita es azul, el cinabrio es rojo, el oropimente es amarillo, etc. HALOCROMÁTICAS: Pueden presentar varios colores debido a la existencia de impurezas, inclusiones, defectos en las estructuras cristalinas, etc. El cuarzo presenta por diversas razones, una gran cantidad de colores diferentes (ahumado, citrino, rosa,...). En relación con las sustancias halocromáticas, es importante comentar que existen algunos elementos químicos cuya presencia, aún en concentraciones muy pequeñas, puede proporcionar intensas coloraciones en sustancias que, de por sí, son incoloras. Tales elementos son los denominados cromóforos y algunos de los más importantes son: Ti, V, Cr, Mn, Fe, Co, Ni, Cu y algún otro.