Todos extrañamos y todos recordamos. Como también sabemos, que algún día, a todos nos tocar irnos. Pero, imagínate si fuese al revés.
Donde los "recordados" son esclavos de recuerdos, y los "existenciales" (el ser) trascienden de manera directa.
Por lo cual: Recordar seria un pecado. Olvidar y superar la única salvación.
Esto se volvería una gran excepción para trascender. Porque mientras más te recuerdan, más te mantienen, y es ahí donde la libertad se hace esperar.
No quedan registros sobre los "existenciales", salvo materia enterrada en el tiempo. Un concluido espiral del mismo, sin ningún rememoramiento de aquella existencia, pero si el mismo suelo.
Si. Seguirá siéndolo el mismo suelo. Ese que alguna vez también fue regado, ya que al final, esa trascendencia es un anhelo buscado por todos.
Bueno... no todos, por una gran mayoría. Claramente ellos son más. Y su totalidad se volverá un hecho, en un futuro sin memoria, con un pasado bajo tierra.
Lo que evita ese futuro es la "minoría recordada", pasando a ser el presente de muchos, al pasado de pocos, y la salvación para todos.
Donde los recuerdos y memorias, de salvados "existenciales" con su trascendencia intacta, forman los barrotes de una supuesta prisión. Esta minoría no quiere decir que no vaya a trascender, aunque es probable que no lo hagan, o sí.
Deben cumplir con su condena, la cual puede ser eterna o simplemente una noche en la celda. El tiempo es el juez…