En el momento en el que nos conocimos se formó un lazo entre nosotros
Bleach

seen from Russia
seen from China
seen from Yemen
seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from France
seen from Costa Rica
seen from Hungary

seen from France
seen from South Africa

seen from Bangladesh

seen from Israel
seen from United States

seen from Bangladesh

seen from Germany
seen from Iraq
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Italy
En el momento en el que nos conocimos se formó un lazo entre nosotros
Bleach
"Olvida el día que nos conocimos, olvida el primer momento en que me hablaste. Olvida todas esas cosas que me hacían reír, olvida aquel día que estaba triste y tú me consolaste. Olvida mis celos y mi orgullo. Olvida la primera vez que me dijiste que me querías, y por supuesto olvida también cuando te lo dije yo. Olvida todos aquellos mensajes. Olvida cuando te sacaba de quicio y lo mucho que me gustaba hacerlo. Olvida aquellas madrugadas que pasábamos hablando. Olvida lo mucho que te echaba de menos cuando no estabas. Olvida aquel momento en el que empezamos a cambiar... Olvida aquella despedida tan fría y dolorosa. Olvida que alguna vez formé parte de tu vida. Olvídame. Olvídalo todo, ¿dale? Si te lo pido es porque sé que no te costará hacerlo. Olvídalo tú porque yo, sinceramente, no puedo. Lo siento."
Nos conocimos por accidente,
tan distintos al resto,
con ganas de querer,
pero con miedo,
que nos arriesgamos los dos.
Aún recuerdo la vez que nos conocimos, quien diria que me terminaste destrozando más de lo que estaba.
Te extrañare por lo que resta de mis días.
Conocimos el infierno incendiandonos la piel
Las pastillas del abuelo, inercia
Nos conocimos en el momento equivocado. Es lo que me sigo diciendo a mí mismo, de todos modos. Tal vez algún día, dentro de algunos años, nos encontremos en una tienda de café, en una ciudad lejana, y podríamos darnos otra oportunidad.
Nunca estuviste oculto, siempre te di paso libre en mi hogar, caminaste por todas mis habitaciones, llegaste a conocer cada rincón.
Me robaste el sueño incalculables veces, les diste vida y al mismo tiempo los hacías posibles.
Fuiste parte de mis pensamientos más ocultos e hiciste posible mi poesía y mi albedrío al escribir.
Y después de sentir el toque de tus manos en mi cuerpo, de tener tus labios en mi piel y tus deseos encima de mi; bueno... ¡Que más decir?!
Fuiste ese obscuro objeto de mi deseo, mi secreto amor clandestino, mas no encubierto, fuiste libre de volar en mi piel, en mi mente y corazón.
Leregi Renga