¿Cómo tratar a las personas? III
3. Despierte en los demás un deseo vehemente
“Hay que poner en el anzuelo un cebo capaz de satisfacer al pez” Así lo dijo el Primer Ministro inglés Lloyd George, después de la Primera Guerra Mundial. (Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, 1997)
¿Saben cuál es uno de nuestros más grandes problemas cuando queremos conseguir que los demás hagan lo que nosotros queremos? Que sólo pensamos en nosotros mismos y nuestros intereses. Pero no en lo que podría conseguir el otro, y cuando el otro se niega (con razón) nos sentimos frustrados. ¿Qué beneficios podría aportarle a los demás hacer lo que nosotros deseamos? Eso es lo que deberíamos estarnos preguntando al momento de querer que alguien haga o deje de hacer algo.
La fórmula mágica consiste en: Hablarle al otro de lo que él/ella quiere y de cómo lo va a conseguir. Descubre qué quiere esa persona. Si quieres que tú hijo/a deje de tomar o fumar no le des charlas moralistas ni te gastes en sermonearlo/a, sino más bien háblale de que los cigarrillos le pueden impedir formar parte del equipo de fútbol al que desea entrar en el colegio o correr una carrera de 100 metros.
Todo lo que hemos hecho desde el momento en el que llegamos al mundo se debe a que queríamos algo. Incluso cuando hacemos actos solidarios y altruistas, nosotros QUEREMOS prestar ayuda, queremos realizar un acto hermoso. Incluso si alguna vez nos sentimos obligados a hacerlo, lo hicimos porque queríamos algo -quizá quedar bien con alguien.
Si queremos influir sobre alguien, debemos lograr que ese alguien DESEE hacer eso que queremos. Despertar interés dentro de ese alguien. No sólo con personas, sino que también funciona con animales.
Entonces, la próxima vez que quieras convencer a alguien, antes de hablar pregúntate: “¿Cómo puedo lograr que quiera hacerlo?”
Si estás buscando un empleo, empieza primero por como tú resultas beneficioso/a para ellos, como puedes contribuir en esa institución. No hables de que necesitas el empleo, sino de cómo puedes resultarles útil.
En el mundo hay bastantes personas aprovechadas y egoístas. Por ello, esas personas que intentar servir a los demás sin egoísmos tienen muchas ventajas. No tienen competencia. (Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, 1997)
Se trata de aplicar la de GANAR-GANAR, según mi perspectiva. Tú quieres o necesitas que el otro haga algo, y el otro gana algo haciendo eso que quieres o necesitas. No engañes prometiendo cosas que no son ciertas o que no puedes cumplir, porque eso te jugara en contra.
Hay que aprender a ver las cosas desde el punto de vista del otro, empatizar y comprender. La clave para la buena comunicación.
Cuando lo logras, ya puedes usar con facilidad las tres reglas básicas para tratar con los demás: No juzgar, apreciar honradamente y despertar en los demás un deseo vehemente.
Un abrazo fuerte. Te deseo que vivas en paz contigo mismo/a, para que puedas vivir en paz con los demás.
Carnegie, D. (1997). Cómo ganar amigos e influir sobre las personas. Sinatel, México D.F. Hermes.