"Tal vez a nadie más quise tanto, tal vez ningunas manos me sanaron así, y tal vez ningunas otras lo hagan. Y sé, y lo imagino llorando, que si toco tu puerta tal vez no salgas, que si sales y te digo como me siento no podré abrazarte ni esperar llenar mi alma de ti, que si me decidiese a ir, volvería peor de lo que me fui. Y sé, que para colmo la sombra que se cierne sobre mi no es otra que la tuya, ese fantasma de un "te quiero" que ya no eres capaz de pronunciar por que murió en algún punto dentro de nosotros, y de cuyo vacío sólo yo padezco, precisamente por haberlo causado." -Raíz de menos uno.