seen from China
seen from Japan
seen from Russia
seen from United States
seen from Türkiye

seen from United States
seen from Italy
seen from China

seen from Australia

seen from Malaysia
seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
seen from China
seen from China
seen from Germany
seen from Germany
seen from United States
seen from Kazakhstan

seen from Malaysia
Hace una década y media dieron vida a un Ángel,
no cualquiera sino uno caído.
Con el pecho inflado
y el corazón supuestamente partido
manchada sus alas y hecha de lo divino
con tinte oscuro pesado, a los pecadores les era atractivo.
Alma semidura, llena de vida, y como siempre
llevaba puesto su abrigo
con un amor implacable, resultaba intimidante
de esos que no se trata con compañía
sino de sí mismo.
Deslízate ante el calor de sus manos, o el cariño de sus abrazos
y formarás parte de su hechizo..
Con los labios ardientes y los ojos cristalinos
tan necia que no entendía
por qué la arrojaron del paraíso.
Apuntaba que entre tanta masa ella se desconocía
Oh, Ángel de la poesía
dime que disfrutas conmigo y
que aceptas de mi compañía
confírmale al mundo que no eres de este lado del planeta
sino de la famosa China.
Querido Ángel, los demonios han puesto
tu corazón frígido
ahora desconoces el cielo,
no quieres escandalizar tu presencia
evitas el ruido.
Parece que tus alas salpicadas de negro
no tendrán algún remedio,
andas en sentido contrario, solitaria
en busca de un nuevo sendero
Ojos café y sentimientos revueltos
camina por la ciudad más fría
encajando versos
no comprende de donde viene su existencia
no le agrada lo espiritual mucho menos
conduce a una iglesia
Me ha hechizado y aún no he conseguido remediarlo.
Quiero ser el cariño, la primavera y mirar su renacer
que la haga comprender de dónde ha caído
hacerla ascender,
y que no vuelvas a lo prohibido
a ese mundo catastrófico a punto de arder.
Ángel Caído; Royine
Perdón por ser del tipo de persona que disfrútala la naturalidad de una sencillez, por ocultar sentimientos en tiempos de algún cierto tipo de escasez, por enfrentarme aún con miedo ante los restos de algún doloroso ayer, por perderme sin sentido entre tanto delirio que vienen justo al anochecer.
Perdón si por constancia, avaricia o templanza, me aferro a un mínimo de placer, es mi cuerpo quien no se sacia con solo abrasarse o tocarse la piel, voy de nuevo invocando las incómodas sombras que del polvo se desprenden de lo que fue, hoy ya solo repito las voces buscando rastros de fe.
[ mÖrdäz !ntröspëCc!ón :: Aüd!räk Oo ]
En los días de silencio, viene a rondar el eco de tus pasos, algún residuo del pasado o aquel descuido de lo deseado, quizá sea porque aún se perciben murmullos entre los huecos, entre las grietas o algún recoveco.
[ mÖrdäz !ntröspëCc!ón :: Aüd!räk Oo ]
Se perderán las ganas de levantar este bulto, de sonreírle con hipocresía al mundo, de restarle al día su tiempo sin rumbo, de creer que alguna vez fue mi destino compartido con el tuyo.
Se perderán mis sueños y con ellos algunas esperanzas, se desvanecerán con el tiempo igual que con tus palabras, se perderá aquel sentimiento que dio impulso, que cegó los días y me atrapó entre tus trampas.
Se perderá todo dejándome varado en las orillas de la nada, se consumirá mi mundo y a su ritmo también lo hará mi alma, se perderán alegrías y restos de lo que fue con totalidad una farsa.
Se perderá el estímulo, la fuerza y el despojo por lo que me aferraba, así también me perderé yo en silencio, oculto entre deseos y el hueco vacío de la vida y estancia.
[ Aüd!räk Oo :: mÖrdäz !ntröspëCc!ón ]
¿Me acompañas?
A los rincones más hondos y profundos de mi mente, a los lugares donde nacen y mueren esperanzas con soplo de suspiro y se pierden los deseos que jamás tuvieron suerte. ¿Vienes? Recorrerás a mi lado los senderos vacíos y desiertos donde alguna vez hubo signos de vida, quiero que me acompañes casi al final de la colina donde el único árbol se sostiene de sus viejas raíces y quiero sentarme a tu lado, platicar, escucharte, mirar tu rostro, sentir bonito al verte sonreír, mirar el atardecer mientras baja la temperatura convencerme de que ha esto se le dice alegría porque lo vivo y lo siento tan real que nuevamente te pregunto: ¿te quedas conmigo? Porque simplemente disfruto tu compañía, reír por vanales tonterías y ocurrencias repentinas, porque me gusta tu compañía y me complementa en muchos sentidos. Y porque el tiempo se hago ya, me devora, me traga y disuelve en mi todo intento guajiro de este encuentro. ¿Si me amas por qué tanta fractura? Excluir a quien dices y presumes amar hasta en susurros mientras sueñas abrazado a mi los días en los que no debería de ser ya así, confiesas lo tanto que aprecias lo esencial en mi, porque me amas y entre intentos consigues lo tanto que se me extraña. Sin embargo al ser consciente me evitas, me afectas con intenciones disfrazadas, y la negatividad se ha vuelto él aura que ronda tu persona incluso a distancia; pides consejo, apoyo o sugerencia solo para darte oportunidad de realizar toda una descarga negativa en todo aspecto y contexto. ¿Por qué te busco? Quizá mi evidente necesidad de no desprenderme de lo que nos conformo, aquello presumible y envidiable, si ese de compartir un afecto personal que simplemente traicionaste.
[ Aüd!räk Oo :: mÖrdäz !ntröspëCc!ón ]
“Llegaste así sin previo aviso, casual e inesperadamente en tiempos de conflicto, atravesando los altos muros entre las grietas de un destino, te postraste a mi lado decido a quedarte cuando yo todo lo daba por perdido.
Llegaste dispuesto a reparar el daño acumulado, causal e irremediablemente fracturado, indagando entra la miseria recurrente de un engaño, te quedaste para reparar los cúmulos del pasado.
Llegaste con tu amor, tu calor entre los brazos y con los días me fui reconfortando, me perdí en tu mirar, entre tu aroma y tú manera de tocar, nuevamente crédulo me dejé llevar.
Llegaste provocando en mi un sentimiento inigualable, de esos que al despertar provocan una sonrisa al pensarte, de esos que paralizan al tiempo, lo vuelven tolerable y adyacente.
Llegaste quizá por descuido o por algún profundo capricho, llegaste para alimentar una necesidad inexistente, para terminar lastimándome a voluntad consciente.
Lograste hacer de mí un juego detestable, un objetivo fracturable, un ser desechable.”