“Las burlas te hacen triste, los golpes te hacen fuerte y las ausencias te hacen autosuficiente”.
¿Por qué nunca hemos intentado dar sonrisas, dar abrazos y estar siempre? ¿Por qué somos tantos corazones destrozados y, aún así, seguimos eligiendo no curarnos?
Nos hemos vuelto una mala copia del lado bueno de la mala historia; somos sonrisas que se caen a pedazos, manos rotas que congelan sus abrazos y las sombras de los lugares donde estamos.
Somos nosotros, los corazones rotos desde antes que el amor nos pisoteara; las aves perdidas buscando el paraíso en un mundo cubierto de tantas espinas como el mar de agua.
Y, aún así, seguimos eligiendo no curarnos; cargando las heridas, los remiendos y los recuerdos que nos hacen tan pesados. ¿Por qué? ¿Será que ya nos acostumbramos?
—Melancaotica.
















