“Hoy en día hay mucho starter, mucho que quiere ser el próximo Steve Jobs” fueron algunas de las palabras de Andrés Roppa (andresroppa.com), diseñador industrial que tuve el agrado de escuchar hace unos días atrás.
Andrés fue el primero de 5 profesionales uruguayos, relacionados al área del diseño y el arte, que nos estarán acompañando en clase para contarnos como viven la actualidad y la virtualidad en torno a lo que hacen. Por lo que en lo próximos posts estaré analizando diferentes temas a partir de sus experiencias.
Desde un principio Andrés fue un apasionado por los autos, así que se volcó para el área del diseño industrial aún sabiendo que la salida laboral sería difícil. Por el año 2000 descubre que su nicho estaba en el modelado 3D, por lo que empieza a desarrollar modelados para revistas y publicaciones tomándolo como medio de vida. A su vez comienza a dar clases en el Centro de Diseño y en la Universidad ORT. Por el año 2010 aparecen las impresoras 3D que despiertan su atención y permiten que sus modelados tomen forma física. Así es que empieza a trabajar a la distancia en ambos rubros.
A partir del año 2012 forma parte de dos proyectos del exterior. Uno de ellos, llevado a cabo en Bélgica consiste en la ejecución del modelado de joyería impresa en 3D. La empresa llamada OLA jewelry (olajewelry.com) le envía a Andrés los diseños y él los modela para que luego puedan imprimirse en nylon. Lo interesante es que éste proyecto representa para él un comienzo y un fin, lo que hace se lleva a cabo y se vende. Y curiosamente eso no suele ser lo habitual en su labor, ya que, muchas veces sus modelados o diseños son solo pruebas, prototipos que quizás nunca lleguen a realizarse masivamente. Es el caso del rutter que diseñó para la empresa SmartThings (smartthings.com), que significó un gran desafío para él y a fin de cuentas solo llegó a ser un prototipo. Es así que empieza a entender lo que significaba trabajar para el exterior, que lo importante no parecía ser el objetivo sino que el proceso, el aprendizaje y el intercambio de ideas.
Algo similar vivió con otras empresas como OSMO (playosmo.com/en) que desarrolla juegos para niños que combinan lo virtual con lo motríz, y Petasense (petasense.com) que consiste en un sistema que funciona mediante el uso de wi-fi el cual se coloca en máquinas e informa si hay que cambiarla o arreglarla sin tener que estar físicamente presente para saberlo.
La era virtual le ha permitido a Andrés trabajar a la distancia, a tal punto que ha formado una relación de confianza con sus clientes, muchos de los cuales solo conoce a través de skype. Los emails también pasaron a ser parte esencial de su trabajo, de hecho, en algunos momentos ha pasado más tiempo escribiendo correos que dibujando. Pero todo es parte del aprendizaje y la adaptación, de a poco uno se capacita para dar la información exacta y economizar el tiempo. Además existen herramientas para facilitar el trabajo freelance, como son: Asana (asana.com, agenda de trabajo virtual) y Stormboard (stormboard.com, brainstorming online).
La tecnología no solo ha facilitado la comunicación sino que también es una amplia fuente de conocimiento. En el caso de Andrés, al estar interesado en el modelado de lentes, se nutrió de conocimiento online, subió su trabajo a las redes y en poco tiempo ya lo estaba contactando la empresa Framepunk (framepunk.com). He aquí otra ventaja del trabajo freelance: si uno desarrolla algo muy específico como el modelado de lentes 3D para imprimir, es bastante probable que ese otro que lo esté haciendo te encuentre.
Ahora bien, volviendo a los lentes impresos, cabe destacar que estos han generado un antes y un después en lo que respecta a la fabricación. Lo que antes se hacía en el taller ahora es virtual e impreso, en vez de modificar el lente con pinza y calor para adaptarlo a las diferentes personas, se modifican mínimas cosas en los archivos y se imprimen a medida. El concepto de stock cambia, deja de ser algo físico y pasa a ser un archivo.
Relacionado a lo anterior encontramos a la empresa Shapeways (shapeways.com) que trabaja el concepto de diseño generativo, el cual consiste en el diseño de un sistema que ayude a diseñar, suena confuso pero comparándolo con un ejemplo habitual es más fácil de entender: en la escuela todos aprendemos a hacer raíces cuadradas pero no resulta operativo tener que realizarlas a mano cada vez que las necesitamos, para eso está la calculadora que nos da rapidéz y posibilidad de resolver cosas más complejas (vortica.wordpress.com/2011/08/09/el-diseno-generativo). Llevándolo al caso de Shapeways se podría decir que es un sistema que permite a las personas desarrollar y customizar sus propios diseños partiendo de algo que funciona y que ha sido creado por profesionales. Esto parece ser lo máximo en lo que respecta a e-commerce.
Dicho todo esto puedo afirmar que el fenómeno de la desmaterialización no deja de estar presente, lo seguimos viendo en lo que respecta a lugar y tiempo pero también lo encontramos en la industria, como el caso de Petasense (petasense.com) que facilita el control sobre las maquinarias sin tener que estar fisicamente presente, o el de la fabricación de lentes 3D que evita el tener que ajustar los lentes de forma manual y lleva a la desaparición del stock. A su vez creo que el concepto formal de trabajo con objetivos específicos a cumplir también se está viendo modificado, sucede que en un mundo rodeado de tanto cambio uno tiene que ir moldeando su tarea en base a las necesidades. El aprendizaje nunca termina y eso hace que la labor de uno se modifique seguido, el trabajo se torna un proceso. En ese proceso y gracias a las redes podemos ser encontrados o encontrar personas con los mismos intereses y así llevar a cabo proyectos e intercambiar ideas y conocimientos que nos potencien. Y dentro de tanto avance positivo también aparece la cara negativa que desde mi punto de vista es la sensación de que “no nos da el tiempo para todo”. Parece que viviéramos intentando alcanzar al tiempo, desarrollando todo tipo de cosas que permitan la efectividad. No digo que eso esté mal, simplemente espero que no perdamos la capacidad de ser pacientes, de analizar, de escribir las ideas en un papel, de probar hacer cosas con nuestras propias manos. Espero que no perdamos nuestra esencia y que nuestros cinco sentidos: vista, olfato, oído, gusto y tacto siempre se mantengan latentes.
¿ Es la tecnología la que nos está haciendo cambiar o somos nosotros los que buscamos el cambio?
Ésta es una pregunta que quedó dando vueltas en mi cabeza hace unos días atrás mientras miraba una entrevista en el informativo. Puede que en otro momento no le hubiese dado mucha importancia, pero la cuestión es que actualmente estoy cursando una materia llamada “Tendencias del diseño contemporáneo” para la cual estaré posteando en este blog un poco de información y reflexiones propias en torno a la palabra virtualidad.
Volviendo a la pregunta del informativo y remitiéndome a algunas de las cosas que hablamos en clase diría que el hombre vive en una constante búsqueda de progreso. Con el progreso vienen los cambios, algunos son esperados y otros no tanto, pero todos conllevan nuevas formas de pensar y de vivir.
Bien claro está que el progreso tecnológico está desarrollando un mundo en el que lugar y tiempo se han desmaterializado. Hoy en día es muy sencillo comunicarse con alguien que vive a millones de kilómetros y vivir su entorno mientras vivimos el propio, la idea de que el hombre solo pueda estar presente en un único espacio y tiempo está desapareciendo. Pero lo más interesante es que ese concepto de desmaterialización se expande cada vez más a la propia esencia del hombre, que ya no solo piensa en términos de género masculino y femenino sino que se cuestiona la existencia del mismo. Qué tan malo sería vernos como seres humanos sin distinciones de ningún tipo? De esto se desprenden las nuevas tendencias de la moda unisex (www.bbc.com/news/in-pictures-37406827).
Así como los cambios tecnológicos en el campo de la comunicación han modificado nuestra vida diaria, sucede que otros desarrollos tecnológicos como la robótica no nos afectan directamente pero sí nos sorprenden. Actualmente la empresa Boston Dynamics (www.bostondynamics.com, adquirida por Google) desarrolla robots con capacidades increíbles de estabilidad y movimiento. Así como también lo hacen algunos ingenieros de la Universidad de Berkeley (bleex.me.berkeley.edu) que han logrado cosas como la creación de un robot que al igual que los humanos aprende mediante ensayo y error.
En un artículo (www.fayerwayer.com/2013/12/6-impactantes-robots-de-boston-dynamics-que-ahora-son-de-google/) sobre los diferentes tipos de robots desarrollados por Boston Dynamics se dice que la organización, a pesar de haber firmado acuerdos con DARPA y el ejército, sólo está intentando hacer avanzar a la tecnología robótica. Lo mismo indicó Google, diciendo que no planea convertirse en un contratista militar. De todas formas, es claro que lo que se busca con estos robots es igualar y superar las capacidades del hombre, para cumplir tareas y operaciones militares, muchas en las cuales el humano no podría sobrevivir.
Y como si todo esto fuera poco resulta que unos meses atrás un robot en Russia se la ingenió para escaparse de su laboratorio (www.elmundo.es/tecnologia/2016/06/17/57641263e2704ef3658b45ff.html). Increíble pero cierto.
El avance es constante y sorprendente. No podemos ser ajenos a él y aunque a veces genere temor es importante estar informados y cuestionarnos al respecto. Por lo que espero que éste blog nos sea útil para tomar conciencia y reflexionar acerca de estas innovaciones que al darse tan rápidamente nos dejan quizás por fuera de la actualidad.
Interesante artículo de Donald Norman, en Core 77, acerca de las nuevas destrezas que debe asumir la educación del diseño para la formación de nuevos diseñadores, en un contexto y tendencia a cierta desmaterialización del diseño.