Si por mucho que armonices tus frecuencias, te lo expliquen, hagas rituales, te mediques, lleves años de terapia y demás... fumas, bebes alcohol a diario, mala alimentación, una y otra vez vuelves a esto mismo, te puede ir bien: desprogramación de lealtades familiares
Bloqueos en el curro, emocionales, con el dinero, con una relación en concreto...
Adiciones varias: no poder dejar a una pareja, el tabaco, el alcohol, las drogas, las compras...
Un conflicto de pareja que se repite en el tiempo y/o con diferentes parejas.
Un conflicto de no pareja, de no familia, de no hijos
Conflictos con padres o con hijos
Conflictos con hermanos, por herencias, traiciones...
Carencia de dinero, sumado al esfuerzo, sacrificio, pérdidas
Ansiedad, depresión, tendencia o pensamientos suicidas
Grandes miedos, vacíos, nostalgias
Sensación de culpa constante sin causa aparente
Al dibujar el árbol observemos coincidencias de nombres y fechas. Las fechas marcan mucho los acontecimientos emocionales que se repiten. Los nombres pueden ser un segundo nombre o coincidencia fonética. Las fechas que coinciden de nacimientos, muertes, accidentes o situaciones emocionales fuertes, como puede ser la partida de un hijo, una separación de los padres, abandonos, etc. Absolutamente nada es casualidad.
Hay que tener en cuenta que ahora tenemos la oportunidad de expresarnos más libremente que antes; tenemos información a nuestro alcance que nos permite gestionar las emociones que sentimos; podemos decidir aprender de cada situación en lugar de resignarnos... mientras que otras generaciones sólo pudieron bloquear y guardar en secreto lo que estaban viviendo.
Y eso queda marcado y transmitido en el ADN. Igual que heredamos características físicas, también heredamos emociones.
Localizar y descubrir la causa de lo que nos sucede en el presente, nos facilita el duelo y la liberación del programa codificado en el ADN.