Sé que esto nunca lo vas a leer pero al parecer es necesario, fueron muchas las cartas que recibí de tu parte y también muchas las que te hice, sin embargo, al parecer esta es la última, y realmente espero que así sea. Hace más de un mes le pusimos fin a nuestra relación, no pudimos salvarla, dijimos muchas veces que ahora sí iba a funcionar y eso no pasó, tal vez nos faltaron ganas o quizá simplemente se acabó el amor que sentíamos en un principio. ¿Sabes? Muchas veces intentaba imaginar cómo sería mi vida después de ti, cómo sería yo y sobre todo, cómo serías tú, si ibas a conocer a alguien más, si ibas a volver a viejos hábitos o si simplemente ni siquiera lo iba a saber porque te alejarías lo suficiente para eso.
Así que, hace más de un mes se acabó esta relación que nunca pensé llegaría a su fin, porque, te juro que me esforcé como no tienes idea para que me quisieras, para ser suficiente para ti, para que yo fuera la única persona en la que pensaras, intenté salvar la relación a toda costa, incluso aunque eso significara acabar con lo que yo era, acabé conmigo por ti y no me arrepiento, lo volvería a hacer porque fuiste una persona muy importante, mi primer novio y la primera persona con la que me ilusioné de esa forma y con la que pensé llegaría hasta vieja, qué tonta, ¿no?
En fin, esta última carta es para agradecerte por todos los momentos que me regalaste, fuiste mi primer novio, mi primer beso, el primero en tomarme la mano, el primero que presenté con mi familia y que me presentó con la suya, fuiste mi acompañante en mi primer concierto, el que estuvo en mi primer día de universidad, mi primera vez en muchas cosas y, de verdad agradezco que hayas sido tú, porque aunque también lloré, me hiciste sentir bien alguna vez, me consolaste muchas veces cuando me sentía mal, quizá por eso al final te hartaste de hacerlo, me diste mi primer regalo de San Valentín, mi primer relación formal, mi primer ida al cine y mi primer corazón roto. Me rompiste el corazón aquella vez y es algo que nunca olvidaré, porque me sentí engañada, traicionada, insuficiente para ti, mi Mundo se derrumbó en un momento y me dolió hasta el alma ver que no era la única chica en tu vida, que a pesar del tiempo y de todo, no había sido suficiente, ahí aprendía a perdonar, porque te perdoné y seguí contigo para creer en tus promesas, pero el recuerdo siempre volvía, no se iba y me ponía mal, después volvió a pasar, de nuevo me engañaste y se sintió tan mal o quizá peor que la primera vez, pero, seguí ahí porque quise creer que realmente lo podríamos superar, que yo era fuerte y que no me iba a afectar, cosa que nunca pasó, porque me dolía, me dolía sentir que estabas conmigo por ser tu única opción, porque si ella te diera otra oportunidad volverías corriendo, y sí, lo comprobé meses más tarde cuando a casi dos años de noviazgo terminamos y tú la buscaste a ella, ¿recuerdas? ¡Qué tonta fui!, porque yo me encargué de buscarte a ti, pero tú ibas tras ella, igual que siempre, y de nuevo volvimos, o más bien yo volví porque tú nunca estuviste y nunca lo habría sabido si no es porque me enteré por accidente, pero aun así seguí contigo, ¿por qué carajos seguí contigo? Debí haberme ido en ese momento, debí haber salido de ahí, pero no, seguí aferrada a la idea de que yo podía con eso, y de que todo iba a estar bien, tal vez era lo mal que estaban las cosas en mi familia o que no quería estar sola, por lo que aceptaba migajas de un amor que ni siquiera sabía lo que quería.
Como sea, hoy sé y te agradezco porque sé que no quiero algo así nunca más, NUNCA, sea quien sea, te juro que me voy a poner como prioridad siempre, no habrá alguien que me haga sentir así de nuevo y si lo hay, voy a regresar a esta carta para recordarme las cosas que no quiero, voy a seguir en terapia pero ya no por ti, sino por mí, porque quiero estar bien y ser mejor de lo que he sido, voy a sacar lo mejor de mí, y, aunque a veces siento que me odias, yo no te odiaré nunca, porque contigo aprendí muchas cosas, viví muchas otras y hoy puedo ser mejor.
¡Gracias! De todo corazón te lo digo, gracias por todo, hoy te dejo ir y ya no me aferraré, porque sé que ambos merecemos más de lo que nos podemos ofrecer y gracias por lo que viniste a enseñarme, sé feliz, ojalá tú también puedas sanar todas tus heridas y de la forma más sincera me disculpo si alguna vez te hice sentir igual de mal, o por si en algún momento dije o hice algo que te lastimó. Yo por mi parte te guardaré en un lugar muy especial en mi corazón, aunque ya no en el más importante.
30/01/2019- 03/11/2021















