"Sombras de Dolor"
En la oscura noche de mi ser, donde el dolor se adhiere como una sombra, siento tus heridas, tus lamentos, y los hago míos, los entiendo.
Tu dolor es un eco en mi pecho, un susurro constante que me recuerda que somos seres rotos en un mundo fracturado, buscando desesperadamente una cura.
Veo tus lágrimas como ríos desbordados, que arrastran consigo el peso de tus penas, y en cada gota encuentro mi propia tristeza, un eco de mis propios tormentos internos.
Nos inclinamos hacia la autodestrucción, buscando una salida de esta existencia dolorosa, navegando en mares turbulentos de angustia, anhelando encontrar la paz que nos ha sido esquiva.
Las palabras se convierten en dagas afiladas, que atraviesan el alma con su crudeza, y en cada verso intento sanar nuestras heridas, aunque sé que el alivio solo es efímero.
Somos almas perdidas en un mar de desolación, aferrándonos a la esperanza de un mañana mejor, pero en el fondo sabemos que el sufrimiento es eterno, un compañero constante en nuestro viaje terrenal.
En este poema, no hay final feliz que prometer, solo la resignación de aceptar nuestro destino, de abrazar la tristeza como una compañera fiel, y encontrar consuelo en la comunión de nuestro dolor.
Así que, en la oscuridad de la noche, donde el dolor se expande sin piedad, me uno a ti en esta danza melancólica, donde nuestros corazones rotos encuentran su morada.
Annanke
















