El origen de estos males terrenales.
Mal de quien venga se transforma en luz en cuanto venga.
A nadie le conviene los juegos infantiles de poder, ya me han informado de quien fue el humano que origina pestes de chismes, postres salvajes, manchados de concreto sucio, con oleos falsos de poder sin autoría.
¡Ay humano! Aun no has comprendido que por mas que busques joderme la vida, mas grande me haces, y sin siquiera estar en la búsqueda de la grandeza, la luz en la obscuridad se quedará prevaleciente.
¡Ay humano! Tu obsesión con mi persona te va a terminar destruyendo desde adentro, al final, me es imposible tomar acción, no mas que por sabio.
¡Aay humano! Al final no te deseo mas que mera bendición, que tu corazón se pueda salvar, ya que la venganza lo único que te dejará será perdición.










