BOOK REVIEW del "proceso" por franz kafka.
mi libro favorito de él, es un rotundo "sí, lo leería una y otra vez", es complejo, fructífero y nos aporta parte del razonamiento/imaginario kafkiano (kafkaesque) que atrae a sus leedores anualmente: falta de figura paterna, nihilismo autolesivo, ironía entre líneas, melarchía, y la atesorada táctica del escritor 'mundo distópico externo al personaje agobiado'.
"lecturas en la que, el lector sufre, el personaje sufre, y el escritor también" diría la jerga anglosajona.
- cuando estaba leyendo su inicio icónico (repetido hasta la muerte por diversos individuos): "alguien tenía que haber calumniado a josef k, pues, fue detenido una mañana sin hacer nada malo", la cuestión "¿por qué?, si josef es inocente" dió su aventajada y pulcra puñalada, penosa verdad para la época de 1914-1918 (WW1), exhibiendo al público incrédulo, sin tapujos ni velos en la cabeza, el espejismo que provoca la ley en josef k, así como, en los lectores contextualizados (a razón de las correcciones de max brod y aclaraciones en el epílogo, por supuesto, sumando la mortífera "carta al padre"), a lo cual, nos queda por delante, descifrar rasguñando las hojas, lo que quiso decir kafka con la "paradoja", así que, esto no es una reseña en sí misma, asimismo (con redundancia), quiero, hegelianamente representar con símbolos documentados en internet "el proceso".
¿qué es el proceso?, ¿por qué ocurre?
en las anotaciones posteriores, al final del libro, parafraseando a ellas sin exactitud, se finiquita que franz quiso personificar la silueta retórica del "padre", estructurando su comedido por el conducto "ley", es seductora la idea, por dos motivos:
• "anti-edipo" freudiano descrito por deleuze, como la demarcación de su oposición, la oposición a la "familia tradicional", "familia colonizadora", aquí, como resultado, josef k, está insatisfecho con la ley.
• en continuación del primer argumento, kafka, extrapoló el principio "padre: familiar" al "sistema jurídico", partes iguales de una sociedad por función, en "padre = ley, ley = orden".
en virtud fantasmagórica del oculto significado "ley", podemos derivar y deducir del capítulo "la catedral", qué es: "la ley es un prado sin labrar por gente común, 'gente común' es en resúmen: ciudadanos de la ley", ¿contradictorio?, no, explicativo, explica su género maligno.
⚠️ que se parezca la temática a la realidad es mera coincidencia ⚠️
la ley, en consecuencia de párrafos anteriores, está sometida, sola y exclusivamente por incógnitos acaudalados moviendo abogados/jueces/ujieres (peones) a su gusto, los últimos, a pesar de pertenecer a ella, solo son peones, caras reconocibles con las que nos referimos a "la reina" o "el rey", kafka lo hace notorio a medida que nos adentramos en el sistema entrópico lógebro, del cosmos pesimista novelesco (que nos encanta), encuadrado con intención de lacerar la lectura de sus páginas; abogados con oficinas asfixiantes, tribunales de dimensiones microscópicas, filas de espera infinitas de "procesados" afligidos aguardando con vestiduras negruzcas su condena, prórroga, o liberación aparente, porqué no existe absolución, y si existe, se alcanza con sobornos, influencias, suerte en situaciones de extrema perspicacia.
la ley que observa k no la conocía, no sabía de ella, la ley era, ante todo, la ley, justa, bonachona, benevolente, ahora era, injusta, vil, macabra.
la realidad que k, alter-ego de kafka, quería negar.
en esta ley perversa, prevalece el más fuerte, el capaz de resistir "el proceso", el que no sale de sus cabales.
sabemos de la realidad de kafka por "carta al padre", franz se percibía así mismo cómo débil, e incompetente, refractado en josef, que sin rumbo, fracasa en su intento de salir del hoyo, del eterno retorno.
- josef no es culpable, su piedra de sísifo es "el proceso", con el paso de los meses reflexiona, titubea, y halla su veredicto personal aceptar su destino.
("el proceso" lo haya culpable por su comportamiento durante él).
al principio quería que el proceso acabase, al final de él quería empezar de nuevo.
(fragmento del capítulo "la catedral").
hay un guardián ante la ley. a ese guardián llega un hombre de la campaña que pide ser admitido a la ley. el guardián le responde que ese día no puede permitirle la entrada. el hombre reflexiona y pregunta si luego podrá entrar. ‘es posible’, dice el guardián, ‘pero no ahora’. como la puerta de la ley sigue abierta y el guardián está a un lado, el hombre se agacha para espiar. el guardián se ríe, y le dice: ‘fíjate bien: soy muy fuerte. y soy el más subalterno de los guardianes. adentro no hay una sala que no esté custodiada por su guardián, cada uno más fuerte que el anterior. ya el tercero tiene un aspecto que yo mismo no puedo soportar’. el hombre no ha previsto esas trabas. piensa que la ley debe ser accesible en todo momento a todos los hombres, pero al fijarse en el guardián con su capa de piel, su gran nariz aguda y su larga y deshilachada barba de tártaro, resuelve que más vale esperar. el guardián le da un banco y lo deja sentarse junto a la puerta. ahí, pasa los días y los años. intenta muchas veces ser admitido y fatiga al guardián con sus peticiones. el guardián entabla con él diálogos limitados y lo interroga acerca de su hogar y de otros asuntos, pero de una manera impersonal, como de señor poderoso, y siempre acaba repitiendo que no puede pasar todavía. el hombre, que se había equipado de muchas cosas para su viaje, se va despojando de todas ellas para sobornar al guardián. éste no las rehusa, pero declara: ‘acepto para que no te figures que has omitido algún empeño.’ en los muchos años el hombre no le quita los ojos de encima al guardián. se olvida de los otros y piensa que éste es la única traba que lo separa de la ley. en los primeros años maldice a gritos su destino perverso; con la vejez, la maldición decae en rezongo. el hombre se vuelve infantil, y como en su vigilia de años ha llegado a reconocer las pulgas en la capa de piel, acaba por pedirles que lo socorran y que intercedan con el guardián. al cabo se le nublan los ojos y no sabe si éstos lo engañan o si se ha obscurecido el mundo. apenas si percibe en la sombra una claridad que fluye inmortalmente de la puerta de la ley. ya no le queda mucho que vivir. en su agonía los recuerdos forman una sola pregunta, que no ha propuesto aún al guardián. como no puede incorporarse, tiene que llamarlo por señas. el guardián se agacha profundamente, pues la disparidad de las estaturas ha aumentado muchísimo. ‘¿qué pretendes ahora?’, dice el guardián; ‘eres insaciable’, ‘todos se esfuerzan por la ley’, dice el hombre. ‘¿será posible que en los años que espero nadie ha querido entrar sino yo?’ el guardián entiende que el hombre se está acabando, y tiene que gritarle para que le oiga: ‘nadie ha querido entrar por aquí, porque a tí solo estaba destinada esta puerta. ahora voy a cerrarla’.
esta es la síntesis del libro, a excepción de la catarsis de k al final del libro, k, adicionalmente, aprende, divisa su error, 'el mal carácter'.
aquí concluyo mi análisis, inconcluso por defecto del libro, si quieren añadir algo, adelante, la caja de comentarios es libre.
"el proceso" edición debolsillo.
no todo en el proceso, es sombrío, hay partes que merecen participar en un stand-up comedy.
partes divertidas: el desayuno de k, los comportamientos de k, k enfurecido, y 'k y el pintor'.
capítulos específicos: "la detención", "primera citación judicial", "el abogado, el fabricante, y el pintor", y "el comerciante block, k renuncia al abogado".
la exageración e hipérbole es el toque de "el proceso".