Las nubes avanzando como una serpiente en Maloja, un puerto de montaña en los Alpes suizos, son un fenómeno precioso. Es una sensación de movimiento espectral a través de la cuarta dimensión, como el viaje en el tiempo que realiza Maria Enders, desde Sigrid a Helena. Es el viaje que estamos realizando todos nosotros sin darnos cuenta. Desde dentro de la serpiente de Maloja (o “Maloja Snake”) ese movimiento no se aprecia, pero desde fuera es un espectáculo asombroso. Como esas nubes, todos nosotros empezamos el viaje en Sigrid y lo acabamos en Helena.
Maria Enders, una espectacular Juliette Binoche, interpretó a Sigrid en la película “Maloja Snake” hace veinte años. En ella, Sigrid, una lolita de dieciocho años, mantiene una relación secreta con Helena, una vulnerable mujer mayor para la quien trabaja como asistente. Ahora, un conocido director llamado Klaus le ofrece participar en una nueva versión de la película, pero esta vez interpretando a Helena.
Maria está constantemente acompañada por su asistente Valentine, una increíble Kristen Stewart, que le ayuda a ensayar la obra en sus ratos libres. Son grandiosos los momentos en los que Maria y Valentine ensayan la obra mezclando los diálogos de esta con los suyos propios, recordándonos a los mejores y más intensos momentos de LA VENUS DE LAS PIELES y CÉSAR DEBE MORIR.
Al otro lado de este viaje interdimensional se encuentra Jo-Ann, una inmensa Chloë Grace Moretz, una actriz de Hollywood más conocida por sus relaciones sentimentales que por sus trabajos, y que podría recordarnos a varias actrices actuales de la costa californiana. Es ella quien ha sido elegida para interpretar a Sigrid en la nueva “Maloja Snake”, principalmente por su enorme devoción por Maria y por su ineludible interés por homenajearla a través de su actuación.
Es en Maria=Helena donde empieza esta película. Nosotros vemos a una Juliette Binoche claramente más cerca de Helena que de Sigrid y a una Chloë Grace Moretz que, a través de su perenne encarnación de la Lolita mítica, personaliza el hipotético mito de Sigrid. Nosotros hemos aterrizado en este momento y lo vemos claro. Pero Maria ha llegado hasta allí a través de la serpiente de nubes. Todo se movía a su alrededor pero desde dentro ella no se dio cuenta. Ella nunca se enteró de cómo dejo de ser Sigrid y cuesta asumir su llegada a Helena. Se sintió, y se siente, y siempre se ha sentido, identificada con Sigrid, aunque son los demás los que la empiezan a identificar con Helena.
El viaje que se hace desde niña a adulta, desde hijo a padre, desde estudiante a profesor, desde Sigrid a Helena, es un viaje que se hace a solas, perdido entre las nubes. Es un viaje en la cuarta dimensión, una dimensión oculta, que nuestros sentidos no perciben, pero que no para de avanzar. Es Valentine quien dice que la perspectiva de “Maloja Snake” va a depender de dónde te encuentres en ese momento, y se refiere a la serpiente de nubes, se refiere a Sigrid y Helena, y se refiere a tu vida.
También es Valentine quien dice que el teatro (y el cine, añado yo) es una interpretación de la vida que puede ser más cierta que la vida misma. ¿Desde dónde si no se iba a apreciar mejor el fenómeno de la cuarta dimensión avanzando como una serpiente?