Encontrare quien quiera leer mis páginas maltratadas, quien no tema la oscuridad en los relatos de mi historia, a quien no le importe lo sucio y empolvado que se encuentre el libro que represento, el cual ha estado situado en la última esquina del mostrador, el cual está descuidado, el cual ha sido ignorado por tantos que teniendome en sus manos han decidido dejarme de lado y lo que ha sido peor y más doloroso me han arrancando páginas sin piedad, arrebatando parte de mi, de quien soy. Partes que aún me esfuerzo por encontrar.
Encontrare a quien anhele leer cada capítulo de mi historia, aunque no le guste leer. Encontrare quien ame cada hoja media rota o manchada de mi historia que posee tanto que enseñar del amor y del dolor. Encontrare quien quiera adentrarse en las páginas sin dejarse llevar por la expectativa de lo más hermoso, porque no, no lo soy, lo que sí soy es real, una historia basada en lo que es verdadero. Encontrare a quien no se fije en mi portada si no en mi contenido. Encontrare a quien trate con cuidado esas hojas débiles que están a nada de caerse. Encontrare quien por voluntad propia y por amor quiera volver a unir a lo que está roto, quien con cariño pase mis páginas y se maraville con estas. Encontrare ese alguien que no se asuste con lo que descubrirá, que no juzgue lo que verá, si no que intentara comprender cada letra en mi. Encontrare a ese alguien que me acercara a su pecho y allí me atesorara, de la misma forma en la que un buen lector ama y cuida su libro favorito.










