La voz del nenúfar
Yo escribo por él, porque conoce tus dudas y su voz tiembla al nombrarte; hay pétalos que no saben sostener lo que sienten y aun así te buscan.
Floto en un agua quieta donde habita tu silencio, guardando lo que él no alcanza a decir, mientras bajo la calma late un deseo de cielo. Lo sé.
A veces imagino salir del estanque, rozar tu nombre y caer en tus brazos, pero espero y sigo a flote.
Bastaría una piedra para despertar el agua: entonces verías sus palabras en ondas, buscándote… aunque no lleguen.
Buenas noches con un suave beso.






















