EL AMOR QUE SE NOS FUE COMO UNA ESTRELLA FUGAZ
Se nos fue el amor como una estrella fugaz, entre destellos brillantes y un adiós voraz, un suspiro efímero que cruzó el firmamento, dejándonos en la oscuridad, con lamento.
Fue un amor intenso, ardiente y apasionado, como llamas que danzan en un fuego desatado, pero como estrella fugaz, brilló solo un instante, dejándonos en la noche, sin su luz radiante.
Nos envolvió en su abrazo, en un eterno encanto, y nos hizo creer que el amor era nuestro manto, pero como una estrella que se desvanece en el cielo, se marchó sin aviso, dejándonos en duelo.
Aún puedo sentir el calor de aquel abrazo, las promesas susurradas, el anhelo en cada paso, pero como estrella fugaz, se esfumó en el horizonte, dejando en nuestro pecho un vacío desmonte.
¿Dónde quedaron los susurros de aquel amor, los sueños compartidos, el ardor sin temor? Se desvanecieron en la vastedad del universo, y solo quedó el eco de un recuerdo disperso.
Se nos fue el amor como una estrella fugaz, y en la oscuridad del olvido, quedamos en paz, pero a veces, en la melancolía de la noche, aún buscamos en el cielo su brillo derroche.
Quizás el amor vuelve como un astro errante, y en alguna noche estrellada, en un instante, nos encuentre de nuevo, para así renacer, y juntos brillar, como estrellas en el amanecer.
Pero hasta entonces, guardaremos su recuerdo, como una estrella fugaz que nos dio su esplendor, y seguiremos adelante, en la senda del tiempo, esperando un nuevo amor, con un fulgor eterno.















