Han pasado casi 3 años desde que ya nos distanciamos, es increÃble la capacidad del tiempo para fugarse en cada dÃa que pasa y la que te ayuda a sanar, sin embargo, por más que pase el tiempo no dejo de preguntarme como estás, fui cobarde al escapar de un sentimiento del que ni siquiera estaba segura. Es algo de lo que siempre estaré arrepentida. Pero también me hizo comprender que, por todas las veces que te busqué y te encontré fueron más de las que tu hiciste conmigo, al ver que fui una persona de paso para ti, comprendà que aunque te tenga un amor infinito no puedo obligarte a que sientas lo mismo, es por eso que fuiste esa persona que me hizo comprender que no es para siempre por mucho que lo prometimos. Muchos dirán que se vivió como una intensidad de la propia adolescencia, probablemente tengan razón pero nunca habÃa podido confiar tanto y querer a una persona tan locamente como lo hice contigo. Hemos crecido, lo sé porque nos hemos graduado del colegio y entramos a la universidad, aún recuerdo todas las veces que imaginábamos todas las escenas para escapar de nuestra realidad al cumplir 18, lo cierto es que me gustaba que me hicieras parte de ellas, aunque la única que realmente querÃa salir de ahà eras tu, espero que a esa niña interna de 13 años la hayas podido sanar de todas las heridas de las cuales ninguna de ellas tuviste la culpa, por más que quisiera salvarte, a golpes aprendà que era tu propia lucha y por ende no podÃa hacer nada si tu no querÃas que me metiera en tu vida, lo cierto es que yo no querÃa irme, de poder cumplir con todo lo que soñábamos, pero sentÃa que yo para ti era una persona que no le tenÃas cariño, lo sentÃa porque con el resto no eras frÃa, te gustaba poder decirles cuanto los querÃas y que te preocupases con ellos, en cambio, cuando más te necesitaba, no apareciste, por más que te invitaba a mis conciertos, no fuiste a ninguno, pero si a cada festividad de tu cÃrculo cercano, al que si realmente le tenÃas cariño. Dejé de escribir porque todo me recordaba a ti, no quiero pensar cuantos borradores tienes ocultos, y sé que uno dice: Todo lo que nunca te dije, por una parte me alivia que puedas explayar y que liberes tus sentimientos, por otro lado, me duele mucho que uno de ellos hable de mi y que sientas que te traicioné, pero lo cierto es que habÃamos formado toxicidad, lo cual el dolor de cada una fue un daño colateral de esta situación. De todas maneras, quiero que sepas, que no te he dejado de amar, aunque actualmente sea un vago recuerdo de tu vida. Ya no te pienso como solÃa hacerlo, dejaste de ser ese pensamiento tormentoso y obsesivo de mi mente, eso es gracias al tiempo, aunque si te soy sincera me costó más tiempo del que me gustarÃa admitir. SentÃa que ya era tiempo de poder hablar de ti sin que se me llenen los ojos de lágrimas o que titubee al hablar, este proceso fue necesario para poder sanar querida, todas esas experiencias me hicieron crecer como persona, de comprender que sin dolor no podemos apreciar el verdadero sentimiento de las cosas nos gusta disfrutar. Quiero agradecerte por cada momento vivido, por cada conversación, por cada abrazo, por cada viaje, por cada helado que pudimos disfrutar, por cada ayudita en alguna tarea, por poder esa persona pedal que gracias al dolor nos hizo madurar desde el momento 1 en el cual no sabÃamos como sobrellevar la situación. Recuerda que si quieres, aún tenemos un café pendiente, algún dÃa espero que podamos hablar y cerrar este amargo pero también bonito camino que hicimos.  Solo te deseo lo mejor del mundo en todo lo que venga. Un abrazo, M
















