«Soneto a Cristo crucificado» No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muéveme el verte clavado en una cruz y escarnecido; muéveme ver tu cuerpo tan herido; muévenme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que aunque no hubiera cielo yo te amara, y aunque no hubiera infierno te temiera. No me tienes qué dar porque te quiera, pues aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera. Texto anónimo, de mediados del siglo XVI, que expresa la teoría del puro amor a Dios, que no espera retribución alguna. Impreso por primera vez en el _Libro intitulado Vida del espíritu_ de Antonio de Rojas (Madrid, 1628), circulaba desde mucho tiempo atrás en versiones manuscritas, con ligeras variantes. Se ha atribuido, con diferentes argumentos, a Juan de Ávila, Miguel de Guevara, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier o Lope de Vega, entre otros autores… #PuentelaReina #Gares #Navarra #IglesiadelCrucifijo #SonetoaCristoCrucificado https://www.instagram.com/p/CRdXDb9puAk/?utm_medium=tumblr