VIVAMOS EN TIEMPO PRESENTE
Vivir sólo por el día de hoy, el y en el PRESENTE, es una idea que re-quiere de una enorme cantidad de fe, para lo cual es útil:
• Rehusarnos a mirar atrás a menos
que curarnos del pasado sea parte
de la labor de hoy.
• Ver hacia delante para hacer planes.
• Concentrarnos en la actividad de
este día viviendo al máximo de
nuestra capacidad.
Si hacemos esto durante un tiempo razonable, tendremos suficientes días “al hilo” de haber vivido sana y funcionalmente para haber hecho algo valioso de nuestras vidas.
Aceptemos nuestro día a día. Dejemos de tratar de controlar y sintámonos bien con una vida auténtica, REAL y comprometida.
Confiemos en que la voluntad de nuestro Poder Superior para nosotros, es buena, generosa y con una dirección.
Estamos aprendiendo por medio de ensayo y error, a separar nuestra voluntad del Camino que se nos va presentando y que en libertad elegimos seguir ó no.
Estamos aprendiendo que su voluntad no es perjudicial.
Hemos aprendido que a veces hay
una diferencia entre lo que otros
quieren que hagamos y lo que en
realidad pueden esperar de
nosotros
También estamos comprendiendo que Dios no ha tenido la intención de que hayamos aprendido a relacionarnos dis-funcionalmente, de que nos sintamos ó hayamos sentido mártires y/ó víctimas, de que controláramos o de que cuidáramos
E X C E S I V A M E N T E a los demás.
Estamos aprendiendo a confiar en nosotros mismos y en que tenemos la fuerza para hacerlo.
Parte de crecer y madurar es aceptar la impotencia y el poder lidiar con la frustración que (A TODOS NOS) provoca. Una parte importante para lograrlo es que re-clamemos la (NUESTRA) fuerza para poder cuidar de nosotros mismos.
• A veces necesitamos hacer cosas
que nos dan miedo o son dolorosas.
• A veces necesitamos salirnos,
retractarnos o dar un paso adelante.
Necesitamos pedir la ayuda de un Poder Superior a nosotros mismos para hacerlo. Nunca se nos pedirá que hagamos algo para lo que no se nos dé ó no tengamos la fuerza para hacerlo.
”Hoy hago consciente mi Sabiduría
Interna y dejaré que me guíe hacia
mis necesidades reales”.
nuestro camino, nuestro afán...
Encontremos nuestra petición; lo que nos hace falta HOY, en este momento, aquí y ahora, así de redundante pues así de redundante es la (NUESTRA) real necesidad y está bien.
Busquemos dentro de nosotros mismos la fuerza, la claridad, éso que creemos que SÓLO EL OTRO nos puede dar; aprendamos a poner límites sanos, a no controlar; aprendamos a re-conocer que merecemos; aprendamos que recibir algo que nos está siendo dado de corazón (y uno siente cuando es así) NO NOS COMPROMETE a TENER QUE hacer lo mismo... si sentimos compromiso tal vez sí sea o haya sido ésa la intención del otro... profundicemos en ello, hagámonos caso; aprendamos a ser REALMENTE humildes; a ser generosos; a ser responsables...
















