Me da gusto
Vengo a contarles una cosa, porque hoy pude solucionar otro problema de uno de mis amigos y la verdad que me dieron ganas de escribir y pasar a decirles como me siento cuando doy ayuda o logro arreglar algunas cosas de la gente que quiero y lo necesita.
Primero paso a decirles que soy una persona que puede estar hecha mierda, pero siempre va a ayudar al otro antes de pensar en uno mismo. Sé que eso en un punto está mal, pero me gusta ayudar a la gente y ver que todos estén bien. No quiero que piensen que mi felicidad se basa en la felicidad del otro, tan solo que ver a la gente bien me da una caricia al alma. Soy una persona que paso por cosas muy feas y puedo ponerme muy bien en el lugar de la otra persona y cargar con ese dolor tanto como él o ella.
Y VOS QUE SABES? Dirían algunos… Yo sé lo que se siente no tener amigos, se lo que se siente perder a un amigo, se lo que se siente perder algo por ser tímido y no intentarlo, se lo que es guardarse las palabras por no ser valiente, se lo que se siente sentirse feo y no querer salir a la calle, se lo que se siente tener ganas de matarte y se lo que se siente tocar fondo.
Como me siento cuando ayudo o escucho a alguien? Me siento perfecto, porque tener a alguien que te escuche, cosa que yo antes no tenía, es algo único. Digamos que quiero ser para ellos, esa persona que nunca tuve cuando la necesité y que por suerte ahora tengo muchas de esas.
Ver a alguien pasando por las mismas cosa que yo pasé, la verdad que no me gusta e intento que la persona esté un poco más relajada o pueda llevar ese problema con menor intensidad y que no se lastime tanto. Lamentablemente hay mucha gente que son personas que te escuchan, buenas como el pan, hermosas, sinceras, tiernas, etc. Pero al tener desconfianza, inseguridad, timidez pueden resultar afectadas y son ciegas de lo que realmente valen.
Mucha gente sabe que soy una persona que escucha y que puedo guardar secretos como una tumba. Nunca le dije nada y nunca le falle a nadie hasta el ida de hoy y nunca lo voy a hacer. Las palabras de la gente son sagradas y yo las valoro. A veces me sorprendo cuando gente que por ahí hablamos poco, me manda un mensaje para que les de consejos y que los escuche. Y yo siempre voy a hacer un hueco en mi día para escuchar y poder ayudar a esa persona.
Y ELLOS QUE TE DAN A CAMBIO? DAS ALGO SIN RECIBIR NADA? Dirían algunos… Soy una persona que puede dar hasta su último suspiro y en lo que menos piensa, es en lo que va a recibir. En lo único que pienso cuando doy algún consejo o ayuda, es que a al otra persona le haya ayudado.














