I love you
Un mes atrás...
La explosión que terminó con su nuevo hogar en aquel nuevo mundo y la ruptura con quien había considerado desde hacía años su mitad, había traído consecuencias en la joven neoyorquina. Se veía incapaz de continuar, y había caído en una espiral de la que le costaba salir incluso con la ayuda de su padre, Scott. Días atrás, había decidido aceptar una beca en Oxford, Inglaterra, y comenzar una nueva vida allí.
De camino al aeropuerto, Gwen miraba por la ventana con aire distraído y un nudo en la garganta al cómo su ciudad, se alejaba por completo de ella. Sin embargo, aquel ensoñamiento se perdió cuando en el horizonte pudo ver cómo con la telaraña que tanto conocía, se trazaban palabras que comenzaban a tener sentido y que la hicieron revivir las mariposas de su estómago. “I LOVE YOU”, se podía leer a la perfección. Por un momento, se congeló el tiempo y su corazón se disparó, ¿Era Peter? ¿Estaba soñando? De inmediato, se inclinó hacia delante para gritarle al conductor, — DETENGA EL TAXI. — quien, perplejo, escuchaba las nuevas directrices de la muchacha mientras esta salía corriendo en dirección al puente a toda velocidad, con los ojos aguados y esperando encontrarse con en chico de una vez por todas.
Haciendo uso de las habilidades mejoradas de su traje, rastreó a Gwen por la ciudad hasta que se cruzó con ella en mitad de camino. Un halo de esperanza se abrió en él cuando comprobó que corría en dirección al puente, imaginado que para reencontrarse con él. Así que, envalentonado, se dejó caer a la vez que lanzaba una red contra un edificio, de modo que hizo efecto de liana y acabó agarrando a la chica antes de impulsarse y acabar ambos en las alturas de la ciudad. Sin tardar, se quitó la máscara, a pesar de todo seguía completamente nervioso.
— ¡Antes de que digas nada! Sé lo que debes estar pensando, y si lo que quieres es darme una bofetada con todas tus fuerzas, te prometo que no lo esquivaré, pero antes déjame decirte algo. — Llevó sus manos hacia su cintura, mirándola con los ojos aguados. — Te dije que era mejor separar caminos... Es mentira. Es más, ni siquiera hay caminos separados que tomar. Tú eres mi camino, Gwen.
Su última frase hizo que inevitablemente las lágrimas recorrieran sus mejillas aunque sonriendo, pasando los brazos por los hombros ajeno.
— Ni siquiera sé qué decir porque tú ya lo has dicho todo. Y puede que sí que tuviera ganas de darte una bofetada con todas mis fuerzas pero... —Negó, terminando por acercarse para atrapar sus labios, dejando que aquel gesto hablara por ella más de lo que ella era capaz. Pasados unos segundos, ante la falta de aire, se separó para mirarla.
— Sí me queda algo que decir a mi... Te quiero.
— Yo también te quiero, Peter. Y te juro que te daré la bofetada más fuerte de la historia si vuelves a apartarme de ti.
— Nunca, te lo prometo. Fui un idiota. De verdad. Ha sido lo peor que he hecho en mi vida y no pienso dejarte escapar nunca más. Eres tú, te lo prometo.
— Te daré una paliza, Peter Stark-Strange.
— Con todas tus fuerzas, Gwen Lang.
Le besó de forma prolongada y lenta durante unos instantes, sin poder evitar sonreír en mitad del beso cuando sintió que la alzaba incluso. Tras separarse para poder tomar aire, se lanzó sobre él con fuerza para abrazarle, escondiendo la cabeza contra su hombro.
— Debería llamar para cancelar la beca. Dios mío... ¡Mi padre!
— ¿Tu padre? ¿Qué pasa con tu padre? Espera, espera, no quiero que rechaces una beca. Puedo... ¡Me iré contigo a Londres! Hablaré con mis padres. Lo entenderán.
— ¡Mi padre! ¡Le he mandado las maletas de vuelta a casa! Debe estar llamando a la policía seguro. — Se llevó una mano contra el pelo, girándose un poco para llevar la vista a la ciudad, aunque en seguida se giró hacia él, negando.— ¿Cómo vas a venir a Londres? Que no. Además no es la primera vez que la rechazo... Solo quería salir de aquí porque no me imaginaba vivir en una misma ciudad donde tú estuvieras y no pudiera ni verte.
— ¡Te llevo a casa! ¡Te llevo a casa ahora...! ¿De verdad te ibas a ir solo por... mí? Porque si aún sigues pensando en aceptar esa beca. De verdad, me iré contigo a donde haga falta.
— Tengo todo lo que quiero aquí. No me iría ni por asomo. Ya no.
· Peter Stark-Strange @spideype








