Durante los ataques, tanto de muggles como de mortífagos devolviendo el golpe al palacio de Westminster, Delphini comprendió que la amenaza tanto de los seres sin magia como de los aurores era sin dudas mas peligrosa de lo que creía y que podia poner en riesgo, pese al poder que la legion manejaba, los planes de un futuro ideal. Ante esto, decidió enviar y mover sus legionarios para dar libertad y atacar siempre manteniéndose a salvo. Aunque no todos los casos indicaran siempre un éxito y de hecho, todo parecía indicar que poco a poco eran los aurores quienes ganaban terreno en la disputa.
Con la prisa de saber que el tiempo le jugaba en contra, la madre de los astros comenzó a investigar mas en profundidad basándose en la información que había obtenido en Azkaban, que había obtenido de las mismas estrellas y que el Profeta Roy Abrahamsen, ahora conocido como Ophiucus, le había brindado tanto de sus visiones como de su estadía en la presión de maxima seguridad.
La obsesión de Delphini estaba puesta en una leyenda muy desconocida pero que tenia fundamentos logicos en la historia mágica y que ella, como buena conocedora de los hechos, estaba dispuesta a explotar a su favor. El mundo tenia lineas mágicas que trazaban distintos circuitos y que en puntos específicos, al coincidir las mismas, ocasionaban un area de magia más potente. Uno de estos puntos estaba en Hogwarts, según descubrió Madame en su estadía como directora y otro también habitaba en la prisión de maxima seguridad. Lamentablemente, ambas eran fortalezas imposibles de tomar de momento y no podría explotar dicha magia, por lo que decidió usar las visiones del profeta y su investigación personal para ubicar una nueva posición importante. Una que le serviría como base mientras la guerra continuaba, ya que la mansion estaba localizada desde la captura de Auriga y Ophiuchus.
Los aurores, por su parte, usaran el conocimiento que tienen luego de haber perseguido a los mortifagos durante un tiempo y de tener localizado a Roy cada vez que sale de un sitio seguro para rastrear y buscar evitar la toma de dicho punto mágico aun desconociendo las razones por las cuales Delphini necesita ese control.