GASTAR DE MÁS/GASTAR DE MENOS
y/ó gastar en exceso nos puede dejar un sentimiento temporal de poder o satisfacción, pero al igual que otras conductas fuera de control, tiene pre-decibles con-secuencias negativas.
«Yo solía darle unas palizas mortales
a mi marido con mi tarjeta de crédito.
Me hacía sentir que tenía algún
control , alguna manera de
Gastar de menos nos puede dejar sintiéndonos víctimas también.
«Me pasé diez años comprándome
de todo en las ventas de garage. Ni
siquiera me compré un par de
zapatos nuevos. Todo ése tiempo que
me estuve privando, mi esposo se la
pasaba apostando en el juego,
especulando en negocios arriesgados
y haciendo lo que le daba la gana con
el dinero. Aprendí que cuando tomé la
decisión de que merecía tener las
cosas que quería, y tomé la decisión
de comprar algo que quería, había
suficiente dinero para hacerlo. No se
trataba de ser frugal; se trataba de
privarme a mí misma y ser una
• Hay una diferencia entre gastar
responsablemente y la privación del
• Hay una diferencia entre tratarnos
bien económicamente a nosotros
mismos y gastar en exceso.
Podemos aprender a discernir la diferencia. Podemos desarrollar hábitos de gasto responsables que reflejan una ALTA AUTOESTIMA y AMOR hacia NOSOTROS MISMOS.
”Hoy lucharé por lograr el equilibrio
en mis hábitos de gastar. Si estoy
gastando en exceso, me detendré y
lidiaré con lo que está ocurriendo en
mi interior. Si estoy gastando de
menos o me estoy privando, me
preguntaré a mí mismo si eso es
necesario y qué es lo que quiero”.
GASTAR DE MÁS, “llena huecos”, sobre-compensa cuando nos sentimos tristes, enojados, solos, traicionados; es un acto de poco autocuidado, que va en contra de nosotros mismos y en ocasiones de los demás.
Vivir “arriba” de nuestro presupuesto, eventualmente generará problemas a corto, mediano y/ó largo plazo…
GASTAR DE MENOS, tiene que ver con victimizarnos, con NO MERECER; es un acto de manipulación que pretende mostrar ”lo mal que estamos”.
En ambos la impulsividad está presente: en gastar de más la impulsividad es expulsativa (permisividad), y en gastar de menos aunque parezca contradictorio la impulsividad restringe, es limitante (restrictividad)
El dinero y nuestra manera de gastarlo y ganarlo ’habla’ profundamente de cada uno de nosotros.
Hagamos uso de él responsablemente; hacerlo desde el autocuidado, favorece y fortalece nuestra AUTOESTIMA y el AMOR hacia NOSOTROS MISMOS.