LA CODICIA DE LAS EMPRESAS ELÉCTRICAS
No nos pilla de sorpresa la indignación que están experimentando todos los españoles con lo que a la subida de la luz se refiere. Nuevamente nos vemos implicados en primer plano y, sin poder hacer nada, en la creciente codicia de las grandes empresas, en este caso, las eléctricas.
Sin duda, todo eso de echarle la culpa a los fenómenos atmosféricos y al parón de las centrales nucleares francesas está muy bien, tal y como afirma nuestro buen ministro de energía, Álvaro Nadal. ¿Una meteorología desfavorable azota el país en plena ola de frío? ¡Vaya casualidad! Y todavía es aún más casualidad que la solución sea subir el kilovatio de luz a la hora punta, dónde los españoles no tenemos más remedio que echar mano de los enchufes para poder soportar estas condiciones tan desfavorables si queremos conservar una buena salud.
Lo que muchos no sabemos es que por mucho que intentemos no encender los electrodomésticos de uso habitual que se encuentran en nuestros hogares, lo único que vamos a conseguir es ver una reducción de la factura mensual no superior a los 6 euros y pasar frío y penurias en vano, pues lo que las grandes empresas han hecho, junto con la colaboración del gobierno, es subir el impuesto de la parte fija de la factura que se paga sí o sí, consumamos o no, pudiéndose regular por nosotros mismos únicamente la parte variable que curiosamente es lo que menos cuenta en la factura de luz mensual. Con la colaboración del gobierno nos estamos refiriendo a que el ministro de energía es el que decide cómo se reparte el recibo de la luz, permitiendo el gobierno por tanto y, contribuyendo de manera directa, a la progresiva codicia de las empresas eléctricas que, visto que pueden subir el kilovatio de luz cada vez que les plazca sin impedimento alguno, lo seguirán haciendo una y otra vez.
Es un hecho que únicamente el 45 % de la electricidad de nuestro país proviene de las energías renovables (sol, agua, viento…) pero que ese 45 % haya bajado un 10 % aproximadamente, no explica la triplicación del recibo de luz que vamos a ver en nuestra próxima factura.
En resumen, estamos ante un nuevo juego del gobierno que disfraza el recibo de la luz con subvenciones cruzadas e impuestos mal repartidos, aprovechándose de la ingenuidad de todos nosotros y del desconocimiento que tenemos sobre este tema. Tan solo el hecho de que suban la luz a las 19:00 horas ya implica que el objetivo de las eléctricas es lucrarse de las bajas temperaturas para poder mantener sus elevadas cantidades de dinero intactas y, me atrevería a decir, facturar aún más con este hecho. Todos podemos montarnos un negocio y, por situaciones adversas, tener malas rachas, pero no por eso la solución es que los españoles paguemos el pato. ¡Se nos mean encima sin tener el detalle de decirnos que está lloviendo!