Señor del caos
¿Sabes como he entendido como llega a funcionar el caos?
Bebiendo la sangre de tus entrañas.
Luego muchas veces pienso. Que el sigilo que lanzaste, llegó, me entró y caló en mis huesos. Lo que pasa, que como el caos es así de gilipollas, lo hizo justo cuando no te venía bien.
Por eso, siempre te digo que no entiendo muy bien el caos que tú practicas
A ver, cómo es posible esto. Si literalmente te dije hace 4 años, que lo dejaría todo por ti, y me pediste tiempo y paciencia.. Puedo argumentar que fue el caos. porque si no, no lo entiendo. Eso sí, el caos se ha reído a mandíbula batiente.
Te conozco, y se lo que es tener el corazón dividido.
Peor es para ti creo, porque siendo tan caótico, siempre has tenido más remilgos que yo a la hora de hacer daño a otra persona. Así que de caos muchas veces no tienes nada. Porque controlas. Controlas casi todo.
No me imagino como debe ser, sentir lo correcto y lo establecido, quererla, porque sé que la quieres, que es la persona que comparte tu vida (que no la mía), y como coordinas a una estúpida como yo, que también amas, de otra manera, de otro modo y en diferentes momentos del espacio tiempo. Tiene que ser jodidamente difícil.
Entiendo mi caos, ese sí, lo he comprendido a través del tiempo que me ha separado de ti.
Entiendo que cuando creo que lo tengo controlado, llega el caos y me pega un puñetazo en la boca del estómago, para recordarme.
Recordarme todo lo que tenga que ver contigo.
Cuando llega el caos, mis labios arden, literalmente, y no puedo curarlos, porque la única puta pastilla que existe es la azul, la de los tuyos, y no la tienes, sólo tienes la puta pastilla roja. Esa cuando llega el caos, esa pastilla no la quiero, en ese momento me quedaría con las azules.
Cuando llega el caos a mi vida, me veo buscando en el océano de mi memoria.
Cuando llega el caos, me desnudo, lanzo conjuros, juramentos, rituales, a la luna, al sol, a dioses de luz, a dioses de oscuridad y también a los demonios. Siempre les pido que se lleven el caos, el caos de mi amor por ti.
El caos de saber de tu vida, sin estar en tu ombligo. El caos de sentir.
El caos de no ocupar más que un pedacito de ese gran corazón, que pocos conocemos.
Por eso se que es el CAOS. Porque literalmente, el caos domina toda mi vida cuando te veo y cuando te pienso. El caos también llega, cuando me masturbo también pensando en ti.
El caos llega. Me sacude. Me vacía. Me pega un puñetazo mental y me apuñala el corazón, me deja el alma helada.
¿Qué hago entonces? Me dejo invadir por ese caos. Que penetre, que me muela a palos.
Después, me levanto, lloro, maldigo tu sombra y la mía.
Para sólo después..
.Y empiezo a poner de nuevo orden, Orden a todo, a todos mis sentimientos, a mis palabras y a mis actos, para esperar, de nuevo, como siempre, a que llegue él.
El Caos















