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Algo más que una silla en Dr Sanchis Sivera
Hay un hombre que espera (ojalá que) todos los días en la esquina de la calle Dr Sanchis Sivera con Gran vía, lleva las llaves en la mano, mira de un lado a otro buscando a alguien, sentado en la silla al borde de un precipicio de 10cm, cogiendo carrerilla a varios metros del portal. Yo ya se lo que quiere y cuando lo veo sonrío desde lejos antes de cruzar la calle, extendiendo el brazo para que me de las llaves y poder abrirle la puerta. Entro y veo como pone en marcha a toda velocidad su máquina de alas para subir ese bordillo infernal que egoístamente me gusta que este ahí impidiendo el paso, es mi excusa para salir corriendo del metro y cogerle el relevo, para que él me sonría, siempre amable, siempre risueño, siempre bromeando. No lo sabe, pero la ayuda me la presta él con su cara de señor entrañable.
Paseo nocturno
Su casa podría estar más lejos, para no llegar tan pronto, para deleitarse con una noche de verano en la ciudad... A penas un coche en plena Gran Vía, sin peatones en ambos lados... Cojea hasta casa, cualquier excusa es buena para justificar que llega tarde, que no quiere entrar porque se agarra con fuerzas al asfalto, que envidia a cualquier indigente que esa noche duerma a la intemperie. ¡Mejor qué echar un polvo!... o al menos diferente, pero el placer es mutuo; para Laura y para mi. Ella disfruta estando fuera y yo la disfruto desde dentro, mirándola tras la ventana.
Es como el cafe con azucar, amargo y dulce
-Hola Laura, dime, ¿te pongo lo de siempre, café con azúcar?
-Sí, ponme un café con azúcar, amargo y dulce, de los que dejan en el paladar un buen sabor de boca, de los que uno aún sabiendas de la profundidad amarga tan sólo se queda con el buen recuerdo. De esos que te guiñan un ojo, te llaman mi nena y te dejan encender sus cigarrillos. De los que te hacen reír a carcajadas. De los que poseen en la pasión la misma intensidad de la risa que la tristeza. De los que en su ausencia te traen la melancolía. Que cuando se queda sin sustancia se transforma y deforma figuras en el poso... Aunque... creo que debería de empezar a tomar té; no tiene tanta pasión pero es más sano.