Ya no quiero complicarme la existencia, ya no quiero amores de un ratito, ya no quiero sentir que pido demasiado o que es cabrón complicado estar conmigo. Sólo quiero un amor que me cuide, que nos cuidemos, que todos los días no falten los mensajitos, las llamadas o vernos y ser felices donde sea. Ir a la tienda de la esquina, o no salir de la cama, o acurrucarnos en la sala, o sentarnos en la vereda con unas cervecitas a ver las estrellas, a reír, a platicar, a quedarnos viendo y así, en silencio y medio nerviosos, hasta darnos cuenta que por fin nos encontramos. Ya sólo quiero que no me fallen, que no me mientan, que si lo van a intentar entonces que sobren las sonrisas, los poemas y las acciones, y si no, que no me hagan perder el tiempo, porque miedo a irme y ganas de dar oportunidades a lo pendejo te juro que ya no tengo.
Pura maldad ❄️


















