Somos portadores de las llaves de la felicidad, llevamos entre nuestros dedos un montón de sueños por cumplir y otros muchos que hemos podido realizar. En la palma están grabadas nuestras emociones, sentimientos y sentires que son parte intrínseca de toda la vida que hemos disfrutado, vivido, amado, llorado, sufrido, bailado, cantado...
Y sigue habiendo mucho de lo que dejamos, de lo que tenemos y de lo que vamos a materializar con el paso del tiempo.
Día a día, noche a noche, segundo, minuto, hora, semana, mes, año... Camina y contempla lo que el camino te va regalando que al final, es a lo que venimos a este mundo.
Leregi Renga













