Filosofías de una vida extraordinaria
Existe algo que he venido pensando desde hace por lo menos un año, que ha crecido dentro de mí para así vivirlo, además me ha ayudado a eliminar prácticas odiosas con las personas, ese pensamiento es: ¡cada quien vive su vida como mejor quiera hacerlo!
Tuve la oportunidad de conocer y escuchar a alguien que ciertamente vive su vida de una manera extraordinaria (no uso este adjetivo como sinónimo de maravilloso si no para calificarlo como fuera de lo común). Se llama David Wolfe, este hombre ha dedicado su vida o por lo menos los últimos 25 años de ella, a vivir una vida fuera de lo común, de lo que conocemos como lo aceptable, correcto y bueno para nosotros. Su biografía, sus estudios y preparación son para mí irrelevantes, solamente me dediqué a escuchar sus ideas y rescatar lo que era interesante e importante para mí.
David comenzó su charla explicando un poco cómo ha llegado a esas prácticas diarias y cómo pretende vivir su vida de manera que pueda estar en este mundo muchísimos años y no llegar sólo a 90 o 100 años habla de ¡150 y 200 años! La pregunta inicial que hizo a las personas que estábamos ahí presentes fue ¿Cuánto años vas a vivir? Y la respuesta fue ¡Depende de que tan bien te vas a nutrir!
Una de las cosas que mencionó y que yo misma he comenzado a entender desde hace varios meses es que no necesitamos más dietas, no necesitamos combinaciones de alimentos y más sumas y restas de calorías complejas para sentirnos bien, lo que necesitamos comenzar a hacer es a escuchar nuestro cuerpo, pues somos nosotros mismos quienes podemos intuitivamente saber qué nos hace bien y qué nos hace mal.
Puedo comentarles de ejemplos muy personales que hacen referencia a consejos típicos de planes de alimentación que no van conmigo, y los he tratado de seguir y no me siento bien con ellos. El número uno son los 8 vasos de agua, nunca me he sentido bien haciéndolo, cuando lo hago o inclusive he tomado más de esa cantidad simplemente no puedo realizar mis actividades diarias con normalidad ¡porque simplemente el agua pasa directo! El segundo consejo típico es el consejo de sólo comer proteínas en la noche, ¡no puedo! Simplemente no puedo, no duermo bien no logro descansar y al día siguiente me siento aún pesada.
Lo primero que quiero rescatar aquí y que he tratado de dejarlo plasmado, es que cada uno de nosotros es un ser único con una individualidad única, y sólo nosotros podemos descubrir que nos hace ser mejores y potenciarnos a nuestra máxima expresión con solamente comenzar a escucharnos, seguir y más que todo confiar en nuestras emociones internas, ¿quién puede saber que es lo mejor para uno? ¡uno mismo! y este consejo no es unicamente para la alimentación, es para todos los ámbitos de la vida.
Para seguir con David Wolfe, otro de los mensajes que amé y que quiero compartirles es que él afirma que parte de ese pensamiento de que no necesitamos dietas complejas es que la naturaleza es lo suficientemente sabia para darnos lo que necesitamos, por lo tanto parte del principio: lo universalmente disponible es lo que deberíamos consumir, y no forzar lo que no podemos adquirir bajo ese principio por ejemplo las comidas procesadas. El agua es universalmente disponible, ¡la sal! universalmente disponible, frutas, vegetales, hierbas, super foods, hongos. Todo lo que necesitamos esta en frente de nosotros. ¿Ya lo habían pensado antes? ¡Comencemos a acercarnos más a la naturaleza!
¡Los colores! Son los que deberían guiarnos, cada cosa en la naturaleza tiene un color y esto debe ser suficiente para que podamos distinguir qué es lo que necesitamos en cada momento. En la charla se enfocó en los alimentos cafés para que la audiencia comprendiera su mensaje; los alimentos y bebidas con colores cafés y sus degradaciones, son los que van a colaborar en nuestras necesidades fisiológicas, mencionó la bebida del café, los granos, el chocolate (¡la semilla no los cadbury!), siempre bajo el principio de la individualidad de cada uno. Así mismo mencionó el morado como un color para fortalecer nuestro sistema nervioso.
Para terminar, el mensaje de DW se centra mucho en la sincronizidad y si debemos forzarlo entonces no tiene sentido de ser. La parte de la charla que pude atender terminó con una pregunta ¿por qué hay personas que deciden no ser saludables?
Y la respuesta que él se da es por que tienen miedo a fallar.
El principio de saludable no debemos aplicarlo sólo a nuestros alimentos, si no a todos los aspectos de nuestra vida, no tengamos miedo a fallar, no tengamos miedo a lo que otros piensen de nosotros, no tengamos miedo a descubrir quienes queremos ser, por el contrario tengamos miedo a las cosas que nos frenan a las que detienen nuestro potencial, y las que no nos permiten ser nosotros mismos.